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sábado, 27 de diciembre de 2008

Semana 52





Dosmilocho agoniza dejándome buena herencia en la memoria: arraigadas amistades, reencuentros, música, teatro, letras, hallazgos, amor…

Como Tepoztlan que visité tanto y tanto hice por allá (una obra de teatro -ver nota del 24/01/08-, conciertos, etc…). En febrero se me casó mi Barbie Tambor, Amanda Valdés Abuadili y, hasta donde sé, es feliz con Genaro, Italiano simpatiquísimo y narizón que aprecio por haber enamorado a mi Amanda; que en latín quiere decir: “la que es o está siendo amada”. Mi amigo Omar Carrasco también contrajo nupcias; él en marzo. En su boda, por primera vez, me sentí viejo.

Dosmilocho me vio conocer en persona a Antonio Alatorre quien, al firmarme uno de sus libros, me bautizó con el seudónimo “Manuel”. Este año tuvo lugar la primera emisión del "Jhony Fest" del 21 de marzo al 25 de abril –ver nota del 19/03/08- cuya programación rebasó las expectativas (mías, claro). Parte de las actividades fue la presentación del monólogo Tras un amoroso lance y la lectura de mi ponencia “Retórica del erotismo” en el Congreso Nacional de Estudiantes De Literatura en Puebla. (ver nota del 24/04/08)

Terminé los créditos de la carrera y entregué mi tesis de licenciatura. (ver nota del 28/09/08)
Con Marco Pacheco, director del monólogo Tras un amoroso lance, montamos, en compañía de la linda y cantora Mirella Gonzáles, De alas hadas y regalos.

La revista algarabía me publicó un artículo en su número 44 (abril) y el anuario del ISEE, en noviembre, un artículo sobre Sor Juana. Vi todas las películas (todas) exhibidas en cinemex de abril a septiembre gracias a mi, hoy caduca, membresía.
La mala racha del año está testimoniada en la nota del 04/08/08 que habla de mi asalto y el choque. La del 10/09/08, de mi primer cambio de llanta ponchada (salud)

Impartí el primer semestre a mi segunda generación de “Producción y comprensión oral y escrita del español”. (Ver nota del 16/05/08) Ya varios me dicen “profe” y hasta tengo un apodo.
Los martes de Dosmilocho avanzaba Conrad con las clases de guitarra que le di en Villa Olímpica. Por fin inicié clases de canto con Cristián Talavera (Cuya hija Fátima –ver nota 18/09/08- terminó siendo Miguel y está rechulo); en su casa-academia musical coordinaré, los lunes de 5 a 6, un taller de composición.

Publiqué, este año, el cuadernito de poemíos titulado Variantes de esperanza el cual fue presentado junto con Malparaíso en el antiguo colegio de medicina dentro del marco del ENELL donde también presenté la ponencia “La urbe como factor determinante en la literatura del subsuelo” (Nota del 21/10/08)

Inicié con el taller de teatro en el ISEE y con ese grupo tan lindo escribí y monté la pastorela Va a nacer el niño Dios en Tlalpan con la ayuda excepcional de Jimena Fernández quien me asistió en la dirección. Con ella y con Andrea Soler (bello hallazgo que también me deja Dosmilocho) arrancaremos, en enero, una serie de proyectos escénicos.
El 12 de diciembre inicié vorazmente el maratón Lupe-Reyes (ver nota 11/12/08) y el 21 me rajé. Esa fue la segunda vez que me sentí viejo.

Dosmilocho celebró conmigo y con Faba dos años de algo muy parecido a la felicidad y, en general, todo el año hubo música, teatro, letras y amor a borbotones. Definitivamente “yo no olvido al año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas”
.

jueves, 24 de enero de 2008

Tepoztlan: inspiración garantizada



El pasado sábado19 de enero tuve un segundo concierto en Tepoztlán; en el Bar Tantra, ubicado en Avenida del Tepozteco número 24. La primera vez que fui a presentarme, en realidad fue Tepoztlán entero quien se presentó ante mí, enamorándome con sus casas de adobe y su borrachera de verdes que parecieran haber sido pintadas a mano. ¡Es un pueblo maravilloso! Visitarlo era un regalo que no me había dado; cuando uno camina por sus calles, lleva en las suelas la sensación de estarle robando los pasos a un personaje de cuento…
Se dice que este pueblo mágico tiene la cualidad de inspirar a los artistas que por alguna razón llegan ahí; lo cual me colocó en el predicamento de enfrentarme con la posibilidad de una hórrida verdad: si yo, estando en Tepoztlán, no creaba nada, o no soy artista o el decir es falso. Afortunadamente la inspiración no me jugó la broma de no treparse a mi cuaderno para el viaje y lo que salió, además del seguimiento de mi bitácora personal, fue un monólogo que presentaré en Puebla algún día de la semana del 7 al 12 de abril dentro del marco del VI Congreso Nacional de Estudiantes de Literatura.
Mi monólogo lleva por título Tras un amoroso lance y el argumento es el siguiente:

Rocamadour Raskolnikof Rabindranath Ixbalanque Pérez, estudiante de letras, se entera de la convocatoria para el Congreso Nacional de Estudiantes de Literatura (CONEL) en Puebla. Planea hacer todo lo posible para asistir ya que, entre otras cosas, desea el reencuentro con Penélope Desdémona Julieta Beatriz Laura, de quien quedó perdidamente enamorado en el congreso anterior. Sin embargo él no tiene ponencia ni dinero y está lleno de temor ante la idea de que ella no corresponda a su amor en esta sexta emisión del Congreso.

Ya inicié la memorización del texto y tengo algunas ideas para el montaje, pero necesito un director para no sentir que la esquizofrenia se ha apoderado irremediablemente de mí, ya que una cosa es dirigir y actuar en una obra que escribí, con más actores, y otra distinta es que sólo a mí solo me dirija: corrigiéndome, regañándome y casi, casi despidiéndome por incumplimientos que no estoy dispuesto a tolerar…me.
Pedí a Acoyani Guzmán y a Marco Antonio Pacheco (por separado) que me ayudaran con esto; ellos estudiaron cuatro años en el Centro Universitario de Teatro (CUT) en donde, por cierto, se estarán presentando, hasta el 3 de febrero, los fines de semana con dos montajes que son su examen profesional: Frente al olvido y Tierra de nadie. Ambas, obras interesantes. El caso es que ni Acoyani, ni Marco han dado respuesta a mi ya suplicante petición de ser dirigido en el montaje de este monólogo que escribí la primera vez que estuve en Tepoztlán.

Esta segunda vez, en Tepoz, comencé a escribir otro monólogo que llevará por título Un grandioso music hall, inspirado en las charlas que he mantenido, acompañadas de sotol –aguardiente de guerreros-, con mi amigo y profesor Gerardo Ziwl de quien ya hablaré prontamente. Además de un cuento que nace con el hallazgo de Fernanda Ramírez, veterinaria cuyos ojos son dos enormes descubrimientos... Este cuento trata sobre genética evolutiva y comunicación animal. Si no es muy largo, cuando lo termine estará publicado en este blog.

Y tanto me ha gustado Tepoztlán y tan productivo ha sido que ya estoy preparando mi próximo arribo: sábado 26 de enero a las 21:00 hrs. en el Bar Tantra, ubicado en Avenida del Tepozteco número 24. El cover es de $40.ºº. La invitación está abierta.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Talión me ha dado Algarabía

El pasado 10 de septiembre de 2007 tuvo lugar en el museo Franz Mayer la presentación del primer título de la colección “algarabía” El libro de las palabrotas, publicación que compila sesenta y dos artículos aparecidos en diversos números de la revista que da nombre a tal colección.

En El libro de las palabrotas se encuentran juguetonas reflexiones sobre el origen, el significado, el uso y azuzo de palabras ribombantes como ergástula, oligofrénico, onicofagia y muchas más. Quienes conozcan la revista cuyo slogan: “genera adicción” ha convencido a varios lectores, ya sabrán qué esperar de este primer título. Quienes no la conozcan pueden tener un primer contacto con el tono, el estilo, y la forma de los malabares semánticos de “algarabía” a través de El libro de las palabrotas; después, buscar la revista que ahora es mensual ya que, definitivamente, “algarabía” es una revista que todos aquellos de lengua inquieta deberían conocer.

A la presentación fui, compré mi libro de las palabrotas y me dediqué a buscar los canapés y el vino -aunque siempre llegan después y no antes de la presentación, yo insisto-. De pronto vi una mesa donde un sujeto se anotaba en una lista haciéndose acreedor a un sobre, cortesía de algarabía. Dos dudas abrieron su capullo en mi interior: 1.- ¿Cuál es el contenido de ese sobre misterioso? y 2.- ¿Por qué a él le dan uno y a mí no?

Mi indagación detectivesca me ayudó a enterarme de que esa mesa era el registro de prensa y el contenido del ahora cotizado sobre era un boletín, un c.d. y dos números de la revista que genera adición. No lo pensé dos veces, aquél par de algarabías… tenía que ser mío. Con una determinación que envidiaría Bruce Willis llegué a solicitar mi sobre; y con mirada seductora que al parpadear decía “Tienes, nena, lo que busco” le pregunté a la chica distribuidora:

-¿Necesitas mi gafete?
-Mmhh. ¿De qué medio vienes? -Pensé en decir Reforma, Milenio, Jornada, Canal 11, pero recordé la hojita que circula por los pasillos de la fac y conteste:
-Talión revista independiente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
-Ah… pues nada más apúntate.

Puse mi nombre, correo y, por su puesto el nombre de Talión para quien desde ese momento soy corresponsal…
Y pensar que en algún momento sólo imaginé la utilidad de Talión en alguna emergencia sanitaria… Hoy Talión me ha dado dos números de la revista algarabía y la satisfacción de ir cargando el sobresote para que la concurrencia notara que yo era de prensa a la hora de las relaciones públicas en el momento triunfal del vino y los canapés.