lunes, 29 de junio de 2009

Ella se cambia de cuarto




Ella se está cambiando al cuarto de su casa cuya ventana da al exterior; de modo que sería más fácil llevarle la serenata que no le llevé durante los casi tres años en que fuimos novios.

Ella me ha escrito por correo electrónico para preguntarme si tengo un libro suyo que no encuentra. De paso, me informa de que, en el movimiento las cosas que mudarán de habitación, encontró una nota que yo le escribí. Mas no dice qué hará con todas las notas que le escribí, ni qué lugar ocuparán en su nuevo cuarto mis cartas, mis regalos y mis fotos… nuestras fotos… de ella. Fotografías donde aparecemos juntos enmarcados por el amor que nos profesábamos como lo hacen todas las parejas de novios que se toman fotos juntos quizá para constatar que se ven bien juntos o que no importa verse bien si prevalece el “juntos” o, tal vez, para tener testimonio gráfico de la relación y recordar, cada vez que sea necesario, quién es el receptáculo de nuestro amor…

¿Qué lugar del nuevo cuarto ocuparán nuestras fotos? Dudo mucho que en el nuevo cuarto tenga lugar la estampa de la relación extemporánea de una pareja de novios que no son tal desde hace poco más de dos semanas.
Ella se cambia de cuarto; yo he tenido que cambiar de rumbos, de planes, de piel y de futuro… Claro que no se lo digo en la respuesta a su mail. Como tampoco digo que la extraño a mares, que he pasado los lluviosos días tristes sin ella. Despistando a la soledad con el ruido, las compañías, los proyectos y el consumo de diversas sustancias que adormecen todo menos su recuerdo…

Que me cuesta trabajo sonreír de a de veras; que en mi piel bullen en las ganas de su piel… que la casa está repleta te ella y de nada sirve salir a la calle porque toda ella está en mí y, a donde vaya va su fantasma…
Nada de eso le dije en la respuesta a su mail. Me limité a ser cortés, felicitarla por su mudanza e informarle de que no tengo su libro.
Olvidé pedirle, en posdata, que revise bien debajo de su cama, o detrás del armario, o en algún cajón y, si encuentra mi víscera cardiaca, por favor me la devuelva.





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viernes, 29 de mayo de 2009

Banco de semillas orgánicas y La filosofía no sirve para nada




Segunda parte


La idea que Adriana (La chica linda que conocí –ver nota anterior-) me contagió cuando platiqué con ella seis minutos es la construcción arquitectónica de un banco se semillas filosóficas; idea que pretendo contagiar a todo aquel que se deje.
Me explico:
En la cátedra extraordinaria “Literatura y poder” que tomo los jueves, el profesor Volpi ha hablado en múltiples ocasiones sobre la teoría de los “memes” que Dawkins desarrolla en El gen egoísta. A grandes rasgos trata que las ideas (memes) son como los genes o como un virus, a nivel evolutivo -homenajeando a Darwin en su bicentenario-; lo que buscan es reproducirse y permanecer. Las ideas más aptas sobreviven, las menos aptas perecen.
De modo que la idea de expulsar a la filosofía de los planes de estudio será inepta (no apta) si no evoluciona; y, apta, si tal aberración logra contagiar a un gran número de mentes.
La idea de erigir un banco de semillas filosóficas consiste en el experimento de contagiar el “meme” de que el estudio de la filosofía es fundamental en la formación del ser. Y, así como Adriana (la chica linda que conocí) tiene la intención de preservar semillas que garanticen la presencia de frutos orgánicos en el futuro, el proyecto del banco de semillas filosóficas buscará garantizar la presencia de filósofos, no transgénicos, que hereden y contagien, no la postura acartonada del pseudofilósofo neosofista pusilánime dizquexistencialista, sino la actitud filosófica que parte del asombro y va dirigida, mediante la contemplación estética, hacia el conocimiento del mundo y del ser.
Lo dicho requiere de una mayor explicación y profundización pertinente. Cada término y cada afirmación habrá de desarrollarse, como el concepto de “estética”, referente a la sensibilidad, o el de “ser”, integrado por la esfera física, espiritual y mental con sus particulares complicaciones terminológicas… asuntos todos que pretenden ser abordados en el proyecto del banco de semillas filosóficas.
Por supuesto que la idea no es innovadora; la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, por ejemplo, en su colegio de filosofía se encarga de preservar los memes filosóficos y en Puebla, por hablar de un grupo no institucional, existe el "Observatorio Filosófico", conformado por académicos y entes diversos que se reúnen para filosofar en torno a la filosofía.
Erigir la arquitectura de un banco de semillas filosóficas es tomar partido en una actitud consciente; asumir el compromiso de ser un propagador de memes para que en el futuro a cualquiera le parezca una necedad querer evitar la enseñanza de las humanidades… De por sí la alienación ha convertido a varios en filisteos: seres sin necesidades espirituales, más cercanos al chango -homenajeando a Darwin en su bicentenario- en sus conductas de inmediatez, apropiación consumo y destrucción; superficiales, estultos y huecos.
Hacer algo al respecto no garantiza que cambiemos el rumbo ya que la filosofía no sirve para nada (ver nota anterior), pero entrarle con todo al proyecto del banco de semillas filosóficas será, os lo aseguro, harto entretenido.


Continuará…
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martes, 26 de mayo de 2009

Banco de semillas orgánicas y La filosofía no sirve para nada







Adriana es el nombre de la chica linda que “conocí” el viernes que fui a entregar los documentos para la convocatoria de jóvenes creadores del FONCA… su proyecto era un modelo arquitectónico que consistía en un banco de semillas orgánicas ya que gran cantidad de los frutos que consumimos son obtenidos mediante cultivos transgénicos y, por tanto, no heredan semilla. De modo que es necesario prever el asunto y planear la construcción de diversos bancos que garanticen la preservación de semillas orgánicas… No me atreví a invitarle un café para seguir platicando. Cuando salía a la calle de Donceles, no la vi por ningún lado. Hablamos sólo seis minutos y eso bastó para quedar profundamente enamorado de ella durante los siguientes seis minutos… tiempo en que llegué a la fachada de las oficinas de la SEP donde un grupo de estudiantes de filosofía se manifestaba por la no abolición de la materia en el plan de estudios de preparatoria.



¿O sea que la cosa va en serio? ¿A algún subnormal se le ha ocurrido pensar que la asignatura de filosofía sobra en los planes de estudio? ¿Verdaderamente se está considerando eliminar la enseñanza filosófica de la etapa adolescente en la formación académica de un estudiante? (Etapa adolescente del conocimiento mismo. Aunque el estudiante contara con más de cuarenta años, considero que la educación preparatoria es una especie de “adolescencia epistemológica”).
Pensé que era broma. Simpática, además. Preguntarse para qué sirve la filosofía es un ejercicio filosófico en sí mismo, cuyas múltiples respuestas han erigido un gran porcentaje de la historia de esta disciplina. De tal manera que la “metabroma” podría continuarse con una respuesta incendiaria y provocadora: “La filosofía no sirve para nada” y, después de una serie de ejercicios mentales, con citas de eruditos y reflexiones epistémicas, llegar a la conclusión de que la filosofía no “sirve” porque no es servil; no tiene un uso utilitario de consumo como la mayoría de los artículos empleados en esta sociedad globalizada.
Se entiende para qué sirve el papel higiénico; se entiende que el transporte público sirve de mucho (eficientemente o no); se entiende, también, para qué sirve, si funciona, un refrigerador, una estufa o un horno de microondas… pero preguntarse para qué sirve cualquier disciplina que concierna al intelecto y a la sensibilidad —entiéndase Artes y Humanidades— no puede ser más que una broma o estulticia.
Cuestionarse preocupadamente por la utilidad y lo servil es, para José Ortega y Gasset, una de las principales características del “hombre masa” cuya definición brinda en su ensayo La rebelión de las masas:

el hombre previamente vaciado de su propia historia, sin entrañas de pasado [...] no siente que existe en el planeta para hacer algo determinado e incanjeable, es incapaz de entender que hay misiones particulares y especiales mensajes. Por esta razón es hostil al liberalismo, con una hostilidad que se parece a la del sordo hacia la palabra. [...] Se comprende que aspire a prescindir de ella [la libertad] quien no tiene auténtico quehacer.

Por eso quienes no han consagrado sus percepciones a la apreciación estética siempre entran en conflicto cuando se les pregunta para qué asisten a alguna manifestación artística; o para qué estudian literatura, teatro o filosofía.
Quien me lo ha preguntado inspira en mí ser una gran ternura. Si tengo tiempo, disposición e interés, platicamos largamente (a veces por años) si no, simplemente contesto que preguntarse eso sería como cuestionarse para qué comer si, inexorablemente, habremos de acudir al baño… Y cuando el interlocutor pretende lucir su ingenio manifestando la sinapsis que brota en su coco y argumenta que, en el caso de la alimentación, los nutrientes que el organismo recibe y administra para conseguir energía bien vale la pena el trámite de visitar el consabido water, yo confirmo: ¡Ándale, eso mismo pasa con las artes y las humanidades. Los nutrientes que ellas brindan son del tipo espiritual y se van directo a la energía vital del alma. Así como es debido alimentar al cuerpo (preferentemente de manera sana; ejercitarlo, si se puede) igualito habrá que darle de comer al alma pues si no, se enferma, languidece y, en ocasiones, se nos muere.
He visto personas cuyo cuerpo es un ambulante féretro de su alma. Gente sin espíritu; consumidores de cosas sin espíritu, incapaces de trascender o profundizar más allá de lo epidérmico… Sólo alguien así puede prescindir de la actitud filosófica, vivir tranquilo y, además, querer erradicarla del plan de estudios de bachillerato.


¡Pero si la materia de filosofía debería estar incluida en los planes de estudio desde el kinder garden! Es más, filosofía prenatal debería de haber. ¿Saben por qué? Por que la filosofía no sirve para nada. En todo caso, somos los humanos quienes servimos a la filosofía. Tratando de responder las preguntas universales que jamás contestaremos hemos logrado mantener la actividad filosófica, inherente al ser y de mayor efervescencia en el niño —filósofo por excelencia— que parte del asombro para conocer al mundo y conocerse y cuestionar su relación con él… Luego el niño, con soberbia pubertad, deja de preguntarse y es ahí donde urgen las clases de filosofía para intentar regresar al ser a la actitud contemplativa…




Continuará…












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martes, 19 de mayo de 2009

Murió en domingo




“Falleció mientras dormía en su domicilio, en profunda paz. De a poquito dejó de respirar” Informó su secretario Ariel Silva, poco antes de que los médicos firmaran el certificado de defunción. [Reforma]


Tuve a mis alumnos escuchando poemas de Mario Benedetti la clase entera. Los poemas bebidos hasta tarde por pupilas nostálgicas que conocieron (y después reconocieron) el poder de las palabras con los versos del uruguayo. Quien me ayudó con táctica y estrategia a seducir los tímpanos que mi mocedad logró humedecer; quien me instruyó en el arte de ordenar las soledades; quien enseñó a mi alma a conjugar el verbo “nostalgia”...

yo nostalgio
tú nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie


Mario Benedetti fue para mí, como para muchos, el iniciador de una manera viva de ver la vida. Ofreciendo sencilla, clara y generosa, su poesía siempre al alcance de la mano, sin la pretensión erudita, simplemente ahí, como el aire en descampado.

Las cosas como son y las palabras bien acomodadas, es la enseñanza que he tratado de aprenderle. Sobre todo en su narrativa que me parece muy sabrosa. A veces agridulce como ciertas verdades, a veces amarga como el chocolate amargo. Los cuentos me ponen vulnerable y algunas novelas de verdad me dejan mal herido. Por ejemplo, Primavera con una esquina rota sigue conmoviéndome, y La tregua me raspa una certeza que se acerca cada vez más…


Conocí la literatura de Benedetti perdiéndola: una antología que mi prima Amanda Rojas (en el primer lustro de los noventa) me prestó de la biblioteca de su papá para que montáramos “Te quiero”, olímpicamente la perdí en uno de los salones de biología de la prepa 2… Cuando volví a buscarlo no estaba ya el ejemplar, así que busqué el título en las librerías del centro. La antología que compré no era la misma que extravié así que mi prima no la quiso y yo aún la conservo. No dejé de buscar el libro que perdí por descuido y en esa búsqueda me encontré con una serie de títulos que fui adquiriendo y que también conservo.


Tengo, también de Benedetti, un libro que me prestó Yao, el día que fuimos en grupo a ver “El hombre de la mancha” y que jamás le devolví. Me gustaría volver a verla para decirle que a menudo la recuerdo aunque fue novia de Memo y no mía (quizá por eso). Su libro, junto con cierto anhelo, también lo conservo.
Geografías es de Consuelo que quería que la dirigiera en una escenificación del cuento “Como Greenwich”. Nunca lo hicimos y hace años que no veo a Consuelo, pero el recuerdo de aquellos buenos tiempos, igual que su libro, también lo conservo.


Eso y tantas cosas más, como el recuerdo de Benedetti mismo declamando en alemán en el filme El lado oscuro del corazón y los poemas que Nacha Guevara y Serrat hicieran canción, son los motivos por los que, a modo de homenaje, tuve a mis alumnos escuchando poemas de Mario Benedetti la clase entera.

No podía morir en otro día que no fuera domingo.

Descansa en paz (tú más que nadie) Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia.


Memorándum

Uno llegar e incorporarse al día
dos respirar para subir la cuesta
tres no jugarse en una sola apuesta
cuatro escapar de la melancolía
cinco aprender la nueva geografía
seis no quedarse nunca sin la siesta
siete el futuro no será una fiesta
y ocho no amilanarse todavía
nueve vaya a saber quién es el fuerte
diez no dejar que la paciencia ceda
once cuidarse de la buena suerte
doce guardar la última moneda
trece no tutearse con la muerte
catorce disfrutar mientras se pueda

Mario Benedetti


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martes, 28 de abril de 2009

Ensayo sobre la influenza.



A Davo y a mí se nos ha ocurrido una idea estupenda: Hacer “teatro under” en la casa. Es decir, montar una serie de sketches y pequeñas obras que podremos ofrecer a un público selecto que será convidado a las exhibiciones semanalmente. El espacio lo permite y los entusiasmos compartidos pueden hacer que este proyecto sí se logre…
La idea es hacer un menú de opciones que el público podrá elegir para armar un espectáculo titulado “Teatro a la carta”. Los platillos irán desde un cuadro escénico, pasando por una interpretación musical, hasta una improvisación o una obra corta. El público elige los títulos del menú que, con el tiempo, se irán ampliando.

Uno de los primeros montajes que ya estamos realizando es “Ensayo sobre la influenza” cuyo argumento es el siguiente: Un par de individuos deciden permanecer encerrados en su departamento temiendo ser contagiados por una repentina pandemia que asola a la ciudad: la gente se convierte, de manera misteriosa, en marrano. Para distraerse se cuentan relatos y se revelan secretos. La historia se complica cuando descubren que uno de los dos ha contraído el virus y quedará, irremediablemente, convertido en cerdo.

La idea es un plagio del Decameron de Boccaccio cuya relectura me fue inspirada por los sucesos actuales en la ciudad. En este clásico prerrenacentista una peste en Florencia obliga a siete damas nobles y tres jovencitos a guarecerse en una casa de campo donde pasan catorce alegres jornadas entre diversiones, placeres y la narración de cuentos.
Pensamos estrenar cuando pase el estado de alerta y las disposiciones gubernamentales permitan a la gente congregarse, de lo contrario es probable que nadie quiera venir a ver nuestra propuesta. De momento seguimos ensayando, escribiendo y leyendo. Por cierto que las recomendaciones hechas por Dehesa en su columna del “Reforma” son harto acertadas: Diario del año de la peste de Daniel Defoe, Decamerón (ob. cit.) y La peste de Albet Camus. Yo agrego Ensayo sobre la ceguera de José Saramago; pero si prefieren buscar la peli, por ahí rentense también V de Venganza, Rec y, por su puesto, Soy leyenda.
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sábado, 18 de abril de 2009

Los fabulosos Fabulosos Cadillacs en el Palacio de las Rebotes




Envejecidos, mas no por eso menos fabulosos, los Cadillacs ofrecieron el pasado 14 de abril un concierto dentro del marco de las actividades artísticas del Jhony fest 2009.
Tuve a bien asistir debido a la generosidad del destino que hizo a la doctora Collado cambiar sus planes de ir con el potencial galán que, a final, no calificó. De modo que la doctora Susy Collado me dio, como espléndido regalo de cumple, su boleto y el boleto que correspondía al potencial galán que al final no calificó lo cedió al comandante Collado con quien acudí al Palacio de los Deportes a saltar y corear las consabidas rolas de los Fabulosos…

¡Pinche sonido de mierda! Solo hay una forma de calificar la sonorización del recinto: De la chingada. Retumbar y rebotar el sonido es la característica particular del “Palacio de los Rebotes” ¿Cómo es posible que se gaste tanto en la producción de concierto de rock condenado, de antemano, a sonar mal debido a la estructura ideal para una pésima acústica que tiene el lugar.
Dice el comandante Collado que el pasado concierto de noviembre 2008 en el Foro Sol, sonaron mejor. No lo dudo ni un poco. Uno, como es fan, ubica las rolas porque las sabe, condición previa que, de no existir eliminaría toda comprensión auditiva. Me dieron ganas de haber asistido drogado para poder culpar a la alteración de mis sentidos… pero ni borracho me pusieron las dos chelas que, dentro del recinto, ingerí.
Sin embargo, la embriaguez que sí experimenté (y que, por cierto, me ayudó a sobrellevar la mala situación sonora) fue la de nostalgia. Al igual que varios de mis contemporáneos he sido marcado con alguna (o algunas) canciones de los Cadillacs. No sé por qué contuve las lágrimas cuando Vicentico, después de la introducción que hizo con harmónica, empezó:
Basta,
basta de llamarme así
…”
Afortunadamente, no tenía crédito en el celular porque, de lo contrario, hubiera provocado a las fuerzas del destino marcándole a la exnovia innombrable para que escuchara:

Vamos mi cariño que todo está bien
Esta noche cambiaré, te juro que cambiaré
Hace diez años que escuché y gusté profundamente de “Calaveras y Diablitos” convirtiendo en himno aquello de

No quiero vivir sin antes haber amado
pero tampoco quiero morir de amor

La banda sonora del capítulo de mi vida hace diez años, cuando recién terminaba la secundaria luego de la desgarradora ruptura con la dama con quien viví durante un año, el tiempo en el que todo lo dejaba por la música, el teatro o cualquier cosa porque lo que tenía merecía ser dejado por cualquier cosa… esa época tendría como música de fondo:
Yo a vos no te creo nada, ¿cómo vas vos a creer en mí?
Universos de tierra y agua me alejan de vos


Y ahí estaba compartiendo con miles de almas, miles de historias, miles de vidas… el milagro de que a uno le cuenten su pasado con trompetas a ritmo de rock latino.
¡Por eso me encabrona la pésima acústica del Palacio de las Rebotes! Pero como a Vicentico no parecía importarle, yo tampoco hice mayor aspaviento… Ahora estoy herido. Me dio un zarpazo la nostalgia. Estoy feliz pero herido. Planeando hacer las paces con el pasado, el mío. Mientras voy silvando “Vasos vacíos” con la certeza de que mi vida, las elecciones tomadas, los logros y fracasos son todo “Esto” que

parece… verdad para mí…
verdad para mí.
Sólo para mí
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sábado, 11 de abril de 2009

La colilla en el water


Una idea un tanto divertida:


Iré al barrio chino de la ciudad de México a leer Complot mongol de Rafael Bernal, con lo que inicio una serie de actividdes policiaco-literarias.


La idea surgió hace tiempo pero la semana pasada, leyendo Días de combate (pimera novela de la saga del detective Héctor Belascoarán Shayne) de Paco Ignacio Taibo II, me di cuenta de que conocía todas las calles mencionadas en el relato y decidí darme a la tarea de visitar cada calle, avenida o local que aparezca en los ejemplares de novela negra mexicana a los cuales hoy soy adicto.


Seré el corresponsal encargado de ubicar los lugares donde se desarrollan las historias. Pienso tomar fotos y toda la cosa. Incluso vestiré de gabardina y sombrero registrando notas de los crímenes perpretados en las novelas que estudiaré. Después volveré a mi departamento, sobre Vértiz, en la colonia Narvarte, a tomar un whisky y decirle al espejo: "Puta madre, si alguien se interesara en ti como tú en tus pendejadas..." y arrojaré la colilla en el water.

jueves, 2 de abril de 2009

Éste mi blog



Comprobé con aguijónica certeza que si no publico nada en éste, mi blog, no pasa nada. Así que la gratuidad de mis publicaciones darán legitimidad al puro gusto de "trepar" algo nomás por mis desos.


Mañana tres de abril cumplo 29 años. Igual que el año pasado el Jony fest inició dos semanas antes de la fecha en que nací y concluirá dos semanas después.


La gran cantidad de cosas suscitadas me han dado un tremendo material para alimentar éste, mi blog, sin embargo, no lo he hecho. ¿Por qué? eso quizá encuentre respuesta en las notas siguientes que surgiran de aquí pa`l real. Las cuales hablarán (adelanto un poco) del Grela, lugar donde ahora toco cada viernes y en el cual programo actividades artísticas; de mi nuevo domicilio al que me mudé hace un mes y medio; de la tesis terminada y la titulación que se avecina; del rechazo de la maestría; de los festejos del bicebtenario; de la temporada teatral que realizaré en Donceles 66; de la vida, el azar y el destino; de Ana de la Reguera, mi mujer de cabecera; del día de la madre; de las notas que mande a Algarabía... de la Cafe de la Fac de Filos; de la banda; de Joan Sebastian (Bach y el de "Tatuajes"); de mi amigo Jesús Francisco Conde de Arriaga, de Casa Rayuela; de la Gaya Scyenzia; de "La mujer del otro yo" y de tantas cosas más que escribiré y escribiré si no me vuelve a dar por abandonar éste, mi blog.




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Grela: Caleta 554 col. Narvarte. Ahí se me encontrará cada viernes a partir del 17 de abril desde las 20:00hrs.

jueves, 19 de febrero de 2009

nunca en la vida indiferente

De Variantes de esperanza (2008)



Con mis perezosas divagaciones
y la certeza de que no hay certezas
decido creer a ciegas promesas
ya que ellas deciden las direcciones.

Con un cansado bolígrafo vivo
historias que no me tocan la carne,
mas, que permiten siempre suicidarme
al tiempo en que mi jardín ya cultivo.

Con legítima herencia de Aristófanes
me burlo de lo peor de mí en la gente
a veces Dios, a veces Mefistófeles

pero nunca en la vida indiferente.
Porque es palacio aquél barril de Diógenes
y pocilga mansión de ser sin mente.











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miércoles, 11 de febrero de 2009

De Cronópios y Cortázar











Tardé varios meses en leer Rayuela cuando, a los quince años, me iniciaba como lector consciente (ahora soy un inconsciente que lee pero esa es otra historia). Por ese entonces, me sentía ya un hombre de mundo, desafiante del destino, provocador de realidades antes ilusión. Acababa de vivir en carne propia y compartida la pasión del deseo… y de ver, en Cinemanía de plaza Loreto, El lado oscuro del corazón de Eliseo Subiela. Me recuerdo enfundado en mi gabardina negra, taciturno, dando pasos firmes mientras despreciaba las “trivialidades” de este mundo inmundo “en esta puta ciudad”… sabía de memoria versos de Oliverio Girondo, en especial:

No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportar una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible— no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo conmigo!

Por ese entonces llegó a mí Rayuela siendo yo un personaje de mí mismo, aspirante a Cronópio, con pose de poeta maldito, quince años de experiencia y mucha sed… de fuga, de vida, de más sed. Me doy ternura cursi al recordarme pero ahí fue cuando se develó ante mí el mundo de Julio Cortázar… Meses, creo que seis o más, tardé en leer Rayuela, libro que llevaba conmigo a todas partes, dentro de una de las bolsas de mi gabardina negra. Fue, de alguna manera (muy literal), parte de mi vida. Tuve a la mano siempre el capítulo siete para intentar seducir, y al personaje de la Maga cual modelo para compararlo con cada depositaria de mis anhelos…





...Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Después, dejé mi gabardina negra, pero con El perseguidor Jhony Carter hacía el guiño que me llevó a dedicarme a la música y a cuidar el estuche de mi guitarra cada vez que viajo en metro… Luego, en la carrera de Letras Hispánicas, estudiar a Cortázar era como hablar de un buen amigo que hace tiempo no veía, y con sus cuentos llegó la imperiosa necesidad de tener cuidado con los “Famas” que uno se encuentra a diario, y de proteger mi casa de los prejuicios y complejos que pudieran tomarla…

Hace veinticinco años que Julio Cortázar murió por leucemia, pero desde antes, mucho antes, ya se había colado en la eternidad literaria.

Este año, en mi cumpleaños veintinueve, me regalaré una gabardina negra (nunca un reloj), conseguiré una edición crítica de Rayuela y voy a leerla sin, absolutamente, nada de prisa.









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domingo, 8 de febrero de 2009

nostalgia





La tarde se desploma

sobre el ánimo que hoy traigo puesto

lo salpica de melancolía

lo rasga

y a mí me hace envejecer













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lunes, 2 de febrero de 2009

No importa más nada



Mi amigo está enamorado. Ama y lo aman y, a cada paso, él y ella van dejando estela que, como brizna de fontana, refresca a quienes alrededor están.
Es maravilloso presenciar el espectáculo de que mi amigo y su novia, estén juntos. Como si el amor que ellos desbordan lo salpicara a uno.
Da gusto mirarlos y, también, ganas de gritarle a cualquiera que vaya pasando: “Hey, deja todo lo que estés haciendo, por favor míralos. Si estabas triste y, por casualidad, desconsolado. ¡Detente a mirarlos! Y una sonrisa te brotará por contagio.
Mi amigo está enamorado. Y a mí, su felicidad me rebota en el pecho. Él merece todo y ahora que está con ella, justamente tiene eso.

Ella estaba lejos… pero nunca lejana; él tenía el aliento, la risa y las ganas esperando su llegada.

Cada segundo era un beso que no se daban; cada minuto, un abrazo que, en sus brazos, esperaba… y después de esperar y desesperarse, él siguió esperando mientras ella le mandaba latidos por “mail” y anhelos cuando lo llamaba.
Ella llegó la semana pasada. Están juntos. Se aman. Son felices
Y no importa más nada.
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martes, 20 de enero de 2009

Muévete





Impactante.

Impactante fue la experiencia que he tenido en dos ocasiones cuando, por azares curiosos, he visto parte de la transmisión matutina del programa “Muévete”. Programa que, por “el canal de las estrellas” ofrece entretenimiento y diversión en horario familiar… mediante una serie de dinámicas de concursos, reportajes, entrevistas, etcétera, conducido por Maribel Guardia y Latin Lover.


Parte del impacto fue reconocer a Maribel Guardia quien, indudablemente, hizo un pacto con el mismísimo demonio. Eso o tiene un retrato pudriéndose en su armario mientras ella no envejece. No puede ser, de otro modo, que conserve la misma apariencia de hace veinte años… y que la luzca portando un atuendo minimalista mediante el cual, la buenérrima señora, parece anuncio de pollería: Muslo y pechuga. No por nada la dama es la reina de los taxistas. Quiero que brindemos por ella.


Por su parte, Latin Lover me dejó obnubilado. Yo que me consideraba “artista multidisciplinario” junto al caballero no tengo mucho que ofrecer. Él que ha sido luchador, después bailarín y ahora conductor con un trasero casi como el mío y una agilidad mental más amarrada que su emblemática cola de caballo, derrocha simpatía en cada monosilábica participación.


El impacto siguió su detonante efecto cuando llegó el concurso “trépate al macho” donde mujeres amas de casa respetables bailan con descamisados tipos corpulentos que, mediante contorneos lascivos, tienen a bien propinarles un respectivo arrimón; como en el juego de las sillas, cuando la música para, las señoras deben brincar en uno de los “machos” abrazándolos por el cuello y empiernándolos por la cintura. Pierde la que se quede sin macho. La familia entera aplaude.


El momento apoteótico del desayuno en la fonda donde vi el programa por segunda vez fue cuando, ante los ojos del público televidente, exhumaban al olvidado personaje de Quico, de la serie “El Chavo del ocho” proyectando unos videos de los años setenta. De pronto aparece Carlos Villagrán Eslava, señor de piel colgante vestido de Quico, que intentaba hablar como el personaje y después, por petición de la Dama Muslopechuga, bailó ridículamente una coreografía que casi tumba al hombre de un infarto. Penoso, en verdad, ver aquello.


Lo peor de la anécdota fue que las dos veces en que vi el fragmento del programa “Muévete”… lo disfruté. Me reí. Almorcé rico; lo vi, lo gocé… Este placer culposo ha generado en mí la imperiosa necesidad de volver a los clásicos: Homero, Platón, Aristóteles Cicerón, Plauto… y de releer, sin parar, a Schopenhauer, Shakespeare, Cervantes y a Wilde… pero todo (todo) es inútil. No logro (y quizá jamás lograré) erradicar de mi mente a los generosos muslos de Maribel Guardia.
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viernes, 16 de enero de 2009

Tanto qué decir

Dentro del breve inventario que publiqué en la nota "Semana 52" (Ver nota del 27/12/08) hablé de publicaciones y, por error, omití comentar una de las más afortunadas experiencias editoriales que viví en Dosmilocho. La revista Cataficcia, editada por Juvidel, publicó tres cuentos míos ese año. El primero, "Devaluados tiempos", puede verse en la nota del 8/06/08 de este blog; el segundo es el que publico ahora mismo y, el tercero, "El amor nos hace" (junto con una gran cantidad de aportaciones talentosas de diversios escritores de la republica), puede ser visto en http://www.cataficcia.blogspot.com/.
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Tanto qué decir


Eulogio siempre quiso ser locutor de radio. Pero uno bueno, como los de antes; cuando se le tenía respeto a la palabra hablada. Uno de aquellos locutores que no sólo tenían buena voz y la modulaban con dotes de orador, sino que también hablaban de cosas importantes, trascendentales.
Se les notaba, en el dominio de la lengua, la cultura general que poseían: temas eruditos con los que conversaban utilizando palabras precisas, pertinentes, elegantes y adecuadas.
Eulogio siempre pensó que él hubiera podido ser uno de aquellos elocuentes locutores. No como los de ahora: subnormales aletargados que agotan su vocabulario en quince minutos de transmisión radiofónica; ignorantes engreídos cuyo habla es un rosario de muletillas; estultos capaces de jugar al “ping pong” durante media hora con la única neurona que tienen charlando de temas superficiales aderezados con la pereza de su voz en un programa siempre improvisado que sucumbe, con gran facilidad, a la menor ocurrencia del parlante, por lo regular, estúpida.
Eulogio siempre enfureció al pensar en estas ironías de la vida: tanto idiota con un micrófono al aire tres veces por semana y él, siendo mudo, con tanto qué decir.
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No te pierdas este 31 de enero a las 21:00 hrs. en La Gaya Sciencia: "Electroacústico recital" Concierto multidisciplinario (Letras, teatro y trovanrol) con invitados especiales.

lunes, 12 de enero de 2009

Pero no

Se me escapó de las teclas la nota de la primera semana de este Dosmilnueve. !Pésimo augurio!, !Atrós vaticinio! Yo que me propuse no dejar descuidada ni una sola semana.

Y tenía tanto que contar: mi frustrado viaje a Argentina del que no diré ya ni una sola palabra, por ejemplo. O decir y decir de Tepoztlan donde me encuentro ahora, secuestrado por la calma y las eternas campanadas. O escribir también de la visita al mar donde una playa de Marquelia, tan semi-virgen como yo, fue el regalo exclusivo que tuvimos Anita, Ziwl y un servidor.

También hubiera podido redactar algo sobre el maravilloso encuentro con Taxco, tierra primera de Juan Ruiz de Alarcón, y repetir lo que recuerdo dijo Ermenegildo, guía borracho, sobre la parróquia de Santa Prisca.

Pude haber hecho la primera nota del año sobre los tres reyes magos que no eran tres, ni eran reyes, ni magos; o sobre el antiguo origen mediterráneo de la rosca, cuya forma de anillo simboliza la renovación de la fertilidad de la tierra en el solsticio de invierno... Pero no. Nada de eso escribí en la primera semana de Dosmilnueve que, por negligencia, incuria y dispersión se me fue de las teclas.

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martes, 30 de diciembre de 2008

Chau, Dosmilocho.

El 31 de diciembre del año pasado, escribí esto en mi diario, despidiendome de Dosmilsiete. Hoy lo reescribo en mi blog para despedir a Dosmilocho. Claro que el nombre del personaje ha cambiado un poco, no tanto; finalmente, Dosmilocho es lo mismo que Dosmilsiete, sólo que un año después.
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Mirador de Fuentes Brotantes
17:02 hrs.
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Muere... lentamente la tarde última de este Dosmilocho.
Se va... con la tarde, el año; con el año, un suspiro más de nuestra eternidad.
El sol que mañana vean mis ojos será el sol de Dosmilnueve, sol de enero; el sol mismo de los siglos y los siglos, pero otro
sol completamente nuevo.
Y con sus rayos hará renacer mi ciudad que lleva tiempo estando aquí.
Pobrecito sol que nunca está invitado a la cuenta regresiva de año nuevo, jamás ha visto uno. Se va a dormir y cuando regresa ya es otro ciclo... 365 días al año otra vez... y otra vez y otra vez y el sol ni se entera. Quizá es la venganza pueril del Hombre ante la soberbia del astro rey. Y así, inventó los días y las horas de tal modo que el sol no estuviera presente en el justo momento de la transición...
Notorio es el favoritismo ante la luna que ningún año nuevo se pierde. Todos, los 2008 que van y los que fueron antes, los ha presenciado la doña luna quien, seguramente, al principio se intrigaba por los alaridos jubilosos de un montón de gente preocupada por el tiempo que le queda...
Ahora, es muy probable que sólo le inspiremos ternura. Cómo el Hombre se inventa motivos y razones donde evidente es que no las hay. Pero por eso es hombre el Hombre, justamente porque es capaz de inventar... y se inventa labores, funciones, oficios... puros pretextos para seguir con la idea de que uno es importante en su paso por acá... Lo interesante es cuando esa importancia, uno se la llega a creer de tal manera que alguien más le cree y le lloran cuando muere, como si en verdad nos hiciera falta. Incluso hay quien logra convencer a más gente de su importancia, y le hacen monumentos o lo recuerdan a cada rato.
Y no faltan quienes dejan algo más duradero que ellos y por mucho tiempo después de su muerte se siguen cantando sus versos... versos que la luna ya se sabe de memoria.
Adiós, solecito, nos vemos mañana en Dosmilnueve. Feliz año lunita, al ratito te miro.
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sábado, 27 de diciembre de 2008

Semana 52





Dosmilocho agoniza dejándome buena herencia en la memoria: arraigadas amistades, reencuentros, música, teatro, letras, hallazgos, amor…

Como Tepoztlan que visité tanto y tanto hice por allá (una obra de teatro -ver nota del 24/01/08-, conciertos, etc…). En febrero se me casó mi Barbie Tambor, Amanda Valdés Abuadili y, hasta donde sé, es feliz con Genaro, Italiano simpatiquísimo y narizón que aprecio por haber enamorado a mi Amanda; que en latín quiere decir: “la que es o está siendo amada”. Mi amigo Omar Carrasco también contrajo nupcias; él en marzo. En su boda, por primera vez, me sentí viejo.

Dosmilocho me vio conocer en persona a Antonio Alatorre quien, al firmarme uno de sus libros, me bautizó con el seudónimo “Manuel”. Este año tuvo lugar la primera emisión del "Jhony Fest" del 21 de marzo al 25 de abril –ver nota del 19/03/08- cuya programación rebasó las expectativas (mías, claro). Parte de las actividades fue la presentación del monólogo Tras un amoroso lance y la lectura de mi ponencia “Retórica del erotismo” en el Congreso Nacional de Estudiantes De Literatura en Puebla. (ver nota del 24/04/08)

Terminé los créditos de la carrera y entregué mi tesis de licenciatura. (ver nota del 28/09/08)
Con Marco Pacheco, director del monólogo Tras un amoroso lance, montamos, en compañía de la linda y cantora Mirella Gonzáles, De alas hadas y regalos.

La revista algarabía me publicó un artículo en su número 44 (abril) y el anuario del ISEE, en noviembre, un artículo sobre Sor Juana. Vi todas las películas (todas) exhibidas en cinemex de abril a septiembre gracias a mi, hoy caduca, membresía.
La mala racha del año está testimoniada en la nota del 04/08/08 que habla de mi asalto y el choque. La del 10/09/08, de mi primer cambio de llanta ponchada (salud)

Impartí el primer semestre a mi segunda generación de “Producción y comprensión oral y escrita del español”. (Ver nota del 16/05/08) Ya varios me dicen “profe” y hasta tengo un apodo.
Los martes de Dosmilocho avanzaba Conrad con las clases de guitarra que le di en Villa Olímpica. Por fin inicié clases de canto con Cristián Talavera (Cuya hija Fátima –ver nota 18/09/08- terminó siendo Miguel y está rechulo); en su casa-academia musical coordinaré, los lunes de 5 a 6, un taller de composición.

Publiqué, este año, el cuadernito de poemíos titulado Variantes de esperanza el cual fue presentado junto con Malparaíso en el antiguo colegio de medicina dentro del marco del ENELL donde también presenté la ponencia “La urbe como factor determinante en la literatura del subsuelo” (Nota del 21/10/08)

Inicié con el taller de teatro en el ISEE y con ese grupo tan lindo escribí y monté la pastorela Va a nacer el niño Dios en Tlalpan con la ayuda excepcional de Jimena Fernández quien me asistió en la dirección. Con ella y con Andrea Soler (bello hallazgo que también me deja Dosmilocho) arrancaremos, en enero, una serie de proyectos escénicos.
El 12 de diciembre inicié vorazmente el maratón Lupe-Reyes (ver nota 11/12/08) y el 21 me rajé. Esa fue la segunda vez que me sentí viejo.

Dosmilocho celebró conmigo y con Faba dos años de algo muy parecido a la felicidad y, en general, todo el año hubo música, teatro, letras y amor a borbotones. Definitivamente “yo no olvido al año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas”
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viernes, 19 de diciembre de 2008

compromiso






Hoy es mi amante
todavía.
Mañana será mi novia
y, algún día,
mi esposa esta vida mía.








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jueves, 11 de diciembre de 2008

¡Virgen santa!





Doña Julia que es mi madre, tiene, como primer nombre el de “Guadalupe”; de modo que mañana me toca hacer el rol de buen hijo y, de paso, el de buen guadalupano… Es que alguien, en algún momento la convenció de que a las “lupitas” se les celebraba como si fuesen la encarnación misma de la del Tepeyac. Así que, ya estando en éstas, para entender por qué tanto rollo, tuve a bien documentar un poco el objeto de la celebración marimorena mientras entono “La guadalupana” y, el que será el hit de mañana cuando lo proponga: “¿Qué le pasa a Lupita?”

El 12 de diciembre de 1542 la virgen de Guadalupe hace su aparición en la colina del Tepeyac, lugar que era dedicado al culto a Tonatzin (“nuestra madre”), diosa azteca de la fertilidad. Es Juan Diego, un humilde cargador indígena (tameme) el elegido para testimoniar dicha aparición. De esta manera –parafraseando a Carlos Fuentes quien, a su vez, parafrasea a Octavio Paz-, el pueblo indígena es transformado, por las autoridades españolas, de hijos de la mujer violada (la chingada) en hijos de la purísima virgen.
Fue la mejor ocurrencia -según Carlos Fuentes- de fray Juan de Zumarraga, segundo virrey y primer arzobispo de México, para lograr una reconciliación entre el pueblo indígena indignado por su condición de conquista; un pueblo cuya madre –su tierra- fue literalmente violada. De esta manera, la virgen de Guadalupe (a quien, por cierto, algunos peregrinos indios la llaman aún Guadalupe Tonatzin) es un consuelo para el indígena quien poco a poco, cerrado así el proceso de conversión católica, irá olvidando a las antiguas divinidades femeninas relacionadas siempre con la idea de fertilidad, al encontrar el regazo de una madre que no necesita ser fértil para adoptar a los huérfanos del “Nuevo Mundo”; una virgen que además es, como todas las vírgenes, la representación de santa María, madre de Dios. A quien, curiosamente, en el rezo se le pide que ruegue por “nosotros los pecadores”, siendo que la idea de vivir en pecado fue instalada también por los españoles.

Con esto me relajo un poco y voy saboreando los cristalinos tequilas que mañana inaugurarán el “Guadalupe Reyes” ¡Salud!
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domingo, 30 de noviembre de 2008

Vísperas de invierno

Incitante es el perfume de estas flores veinteañeras
que me agreden con su desbordada juventud.

Suyo,
no tendré más que el aroma.

Ellas,
al marcharse a devorar el mundo;

la calma, la atención, la tarde toda
me roban.






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