miércoles, 27 de junio de 2012

El ejercicio de mis yemas





Este Mal querido blog ha sufrido tantos abandonos que comienzo a creer algo: quizá necesite terapia. Si es así, habré de investigar la existencia de un terapeuta de blogs… supongo que lo que haría por él sería, en lugar de escuchar freudianamente, leer lo que tiene que decir… Mi blog necesita la atención que no le he brindado. Está triste porque nadie lo lee, ni siquiera yo. Pero cada vez estoy más convencido de que él se ganó su sentimiento de minusvalía, la idea no era volverse narcisista. ¿Quién le hizo creer que era escrito para ser leído? ¿Por qué necesita de alguien para creer que existe? ¿Acaso no surgió de la idea de escribir desde la gratuidad de verter ocurrencias en una suerte de práctica constante para tener ágiles los dedos y las proposiciones al momento de que una buena idea se asomara en la distancia… o por si repentinamente aparecían las musas, sonrieran al hallarme trabajando, ejercitando formas expresivas, jugando con las palabras, ensayando letras…

Esa fue la intención primera. Y, como es menester del oficio contactar con ciertas disciplinas, me propuse escribir un texto semanalmente. Publicar en mi blog un texto de alrededor de seiscientas palabras. Cualquier cosa, con un mínimo de control de calidad. El objetivo era escribir, simplemente escribir. ¿Dónde se perdió la loable meta de no tener más meta que el ejercicio en sí de la escritura?
Quizá con la aletargante intromisión, cada vez más constante, de la frase reptil: “¿Para qué?”.
¿Para qué? ¿Sirve de algo esa frase? ¿Nuestra mesura necesita de esa pregunta cuando se llevan a cabo actos gratuitos? Quizá en los terrenos del pragmatismo la pregunta esa es pertinente para evitar desvíos y así llegar de forma directa a la meta, mas… cuando la meta en sí misma es el camino (vuelvo a preguntar a no sé quién), ¿Sirve de algo esta frase?
Parafraseo lo que dijo Shakespeare en voz de Hamlet: “El pálido velo del pensamiento enturbia cualquier acción” y es que a veces el pensar nos lleva a inclinarnos más hacia el no ser y cualquier pensamiento alrededor de publicar o no una nota en el blog o cuestionar si el tema es o no “digno” de ser “blogeado” muchas veces frenó la intención y provocó que una acción perdiera tal nombre.
¡NO PIENSES! (me digo)
Pensar parece ser el problema de todo. Cada vez que alguien comete un error del cual no quisiera responsabilizarse comienza excusándose: “es que yo pensé…” y claro, las suposiciones suelen ser el arma de la inacción. Mejor estar seguro de una Mentira, que colgar pesadas suposiciones en diversas esperanzas de Verdad. Al menos es más efectivo para fines creativos. Por ello esto es un intento más de dar continuidad a la bonita costumbre aquella de publicar notas en mi blog. Notas que no tienen más intención que ser el ejercicio de mis yemas. Hacer público el tráfago cotidiano de mis ocurrencias, las que “se” me ocurren, pero también las que me ocurren, sin pretender mayormente dar escaparate al espectáculo de mis tribulaciones semanales, simplemente, como ya lo dije y quiero repetir, para ser el ejercicio de mis yemas… aunque tal afirmación sonare como si pretendiese llevar a cabo lo que a mis gónadas plazca, lo cual, dicho sea de paso, es intención que también pretendo y practico incluso más allá de las virtuales fronteras de este, mi mal querido blog.










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jueves, 10 de noviembre de 2011

Desde el Mictlan…





Comenzó la etapa oscura y fría del año; la etapa de muerte. “Fin de la temporada de cosechas” según la milenaria tradición celta. Es buena época para morir, aunque sea metafóricamente. Así que me estoy esmerando en morir para ver si algún efecto de drenado resulta de mi experimento: muerte de costumbres, de rutinas, de ideas y de obsesiones… muerte de una forma de ser para estimular el nacimiento de otra, más conciente; una forma de ser elegida y autodeterminada desde las experiencias previas y los recientes hallazgos.
Concepción de la muerte, fenecimiento germinal, sepultura vientre: ataúd matriz del cual renacer… orugamente.




Entonces se puede escoger el nuevo modelo para este 2012. ¿Cómo va a comportarse? ¿Qué miedos ha dejado de tener? ¿Qué destinos tiene programados ese nuevo yo, resultado de la muerte del anterior? Es una mezcla de sugestión con programación neurolinguística que nos permite “resetearnos” e intentar reconstruirnos. Finalmente, cuando nacimos por primera vez, no teníamos ni idea del lugar en donde estábamos parados, simplemente crecíamos con la herencia genealógica y genética de nuestro clan: nos otorgaron e insuflaron un estilo de vivir la vida, una visión del mundo; sus creencias y sus miedos, sus demonios y sacralidades… Pero, llegado el momento, uno puede renacer en vida y comenzar a cuestionar la efectividad de esa herencia para nuestros propios intereses. (Nótese que es necesario, previamente, tener intereses propios)
Es posible educarnos a nosotros mismos; “reestructurar nuestras estructuras” individuales. Concientizar nuestros actos, pues. Y determinar si es nuestro gusto permanecer en la estructura heredada o crear la propia… lo cual siempre genera problemas de identidad, por su puesto, y “problemas” e “identidad” suelen ser dos palabras a las que se les prefiere dar la vuelta. No diré que este noviembre decidí mudar de piel y así lo estoy haciendo. No, no, no. Ha sido un proceso muy largo, pero cualquier pretexto es bueno para reafirmar las dinámicas de autoconocimiento y propioestructuración. Así que aprovecho los montajes de muertos que he estado presentando este 2011 para creerme eso de estar muerto, ya que los personajes que represento son muertos: en la chinampa “Los tulares del Abuelito” allá en Tlahuac con Taquito Teatro, y en el remontaje de “Aquí te espero” con Factor Caravana.Pensar la muerte como condición de vida y como el recuerdo de nuestra fugacidad en la tierra (fugacidad que puede durar 80 años o más pero, al fin, suspiro), ayuda a replantearse nuestra forma de vida, nuestros hábitos, y revalorar a los destinatarios de nuestra energía. Debe ser terrible tener la sensación de haber desperdiciado el tiempo de vida que tuvimos… comienzo por preguntarme cómo se puede aprovechar al máximo. ¿Cómo puedo vivir plenamente la vida que, azarosamente, me ha sido obsequiada? Me conmueve profundamente pensar en los que agonizan aferrándose a una vida que ya no les pertenece. Los que no quieren morir y sufren porque ven cercana la partida… y no quieren, como si algo pendiente tuvieran… no quiero vivir eso. Por tal, practico la muerte cotidiana y trato de asimilar la frase célebre del Ché: “En cualquier lugar donde nos sorprenda la muerte, bienvenida sea” Estar listo para morir en cualquier momento da la fuerza para vivir plenamente el momento que bien podría ser el último. Estar listo para partir sólo lo logra quien ha vivido plenamente los días que ha tenido. Y puede ser aplicado a cada una de las acciones en nuestra vida: relaciones de pareja, fiestas, encuentros, etcétera. Con todo lo anterior concluyo que dos grandes misiones habrán de ser asumidas, comprendidas, exploradas, aplicadas, estudiadas y ejercitadas: saber estar y saber partir.





















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martes, 18 de octubre de 2011

Re(ncor)cuerdo




Hice una espada


con la costra de nuestra cicatriz


afilándola




de madrugada



pienso en ti


























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jueves, 22 de septiembre de 2011

Otoño



Me dijeron que entró hoy a eso de las dos de la tarde. Pensaba que entraría el 21. Como sea, el otoño llegó, está aquí y me encuentra deshojándome paulatinamente… Excelente estación para el recogimiento que (sin albur) he asumido; el sístole en el que me he declarado y la reestructuración de modelos de vida que la vida misma me vino a ofrecer.

Todo comenzó con el viaje a Cuba… en realidad todo comienza siempre en donde menos uno se imagina, muchísimo antes de donde uno cree que todo empieza; ni idea tenemos de que una aparente trivialidad sea el comienzo de algo trascendente en la historia personal que a fin de cuentas a nadie importa… pero para fines de estructura narrativa diremos que “Todo empezó con el viaje a Cuba”
.-¿Qué sabes tú de estructuras narrativas? -me preguntará Jesús Francisco Conde y yo le diré que “nada” pero que tampoco importa.

Parece ser que las vacaciones en realidad no eran tales sino una “suspensión de actividades académicas”, lo cual quiso decir que no debí ausentarme en las juntas y que debí estar yendo a firmar en lugar de ir a contar cuentos a los parques de la Habana vieja… Pero además, el ímpetu aventurero que me llevó a Querétaro al noveno encuentro de joven dramaturgia me compensó con la noticia de que al volver a D.F. y pretender enrolarme nuevamente en las actividades docentes… yo ya no tenía empleo. Me buscaron, no me hallaron, y acordaron que nuestras relaciones laborales se daban por concluidas.


Maravillosa noticia para el espíritu libre en expansión de este teatrero que consagra su vida a los proyectos que a borbotón pretende… pero noticia nada alegre para los bolsillos acostumbrados a un ingreso estable que, a lo largo de cuatro años, me permitió tener resueltos los gastos elementales del hombre emancipado: renta, sustento, vicios y lujos –sí, lujos. Hoy sé que lo eran-.

Pero quiero decirles que no hay tragedia que perseguir. Quiero decirlo para decírmelo a mí y, de ser posible, creerlo. Quiero decir que estoy emocionado con la vida de free lance que ahora llevo y que he estado sopesando mucho, mucho los términos “éxito” y “fracaso”. Sospecho que alguien nos ha estado engañando en cuanto a los temas del “deber ser” y que los modelos de vida que a veces compramos no son los que nosotros elegimos. El miedo nos tumba la sed y terminamos conformes con la estabilidad que ni siquiera es tal, pero la idea de estabilidad nos conforta… creo que sueno muy hippie, creo que me estoy convirtiendo en un vagabundo… o ya lo era y sólo me hacía falta asumirlo. Creo que ya no soy el hombre de bien que enorgullecía a las mamás de mis amigas. Algo está cambiando en mí (como en Woddy, sí). A la tierna edad de treinta y un años, la vida me da la oportunidad de vivir por el camino de la incertidumbre, del día a día; de la vida apropiada... [nótese que “Apropiada” no es “correcta” en este caso y si, en este caso, lo fuera, no era la intención. Me refería más bien al hecho de apropiarse de ella]

¿Cómo mediar mis necesidades creadas por este mundo consumista con la vocación Zen a la que hoy me obliga el destino? No lo sé. Lo iré averiguando.

De momento es conveniente verle el “hado bueno” a las cosas que nos pasan. Si he sonado un poco trágico es para darle intensidad dramática a mi relato…
.-¿Y qué sabes tú de intensidad dramática?- preguntará Conde. Y yo le diré “nada” pero hace tiempo que no escribía en mi blog y esta llegada del otoño de pronto me pareció buen pretexto.


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martes, 21 de junio de 2011

Presente continuo




Parece que fue la semana pasada cuando preparaba mi vestuario y mis zancos para ir a despedir el 2010 en el restaurante-bar “La Cava”, contratado por Gymi… ah, cómo bailé y gocé recibiendo al 2011 cuyas primeras horas —después de “La Cava”, ya sin zancos— las compartí con mi buen amigo Cris en su depa acompañado de algunos sobrevivientes de la banda faltosa…

Pareciera que enero fue la semana pasada… y que febrero, marzo, abril y mayo se colaron en el recuerdo sin haber sucedido aún… pareciera. Y de pronto junio ya está por terminar con tal cinismo que me pasmo y me repasmo al contemplar cómo los propósitos de las uvas no se han cumplido y la amenaza de que la próxima semana ya sea diciembre de 2011 me re vuelve a pasmar.

Hay teorías pseudo científicas que aseguran que, efectivamente, el movimiento terrestre de rotación se ha acelerado produciendo una velocidad mayor en el transcurso del tiempo. De modo que, en la actualidad, las veinticuatro horas de cada día, ahora duran menos…

Otra teoría, menos científica pero más contundente, es que la percepción del transcurso del tiempo cambia radicalmente cuando uno deja de ser niño… edad maravillosa en que las vacaciones nos parecían laaargas, largas y, algunas reuniones familiares, eternas… Prefiero pensar que la vertiginosidad en el tránsito de los meses se debe a la teoría #1 antes que permitirme siquiera considerar que, a la tierna edad de treinta y un años, he dejado de ser un niño.

Adjunto a estas reflexiones sobre el tiempo subjetivo está el suceso casi cabalístico de volver, siete años después a la Habana (ocho, en realidad; por eso digo “casi cabalístico”) Ahora voy como invitado al festival de narración oral “Cuentos para una añeja ciudad” que organiza Teatro de la palabra y la secretaría de cultura de la Habana a presentar, junto a Guadalupe Ocampo, Te cuento México, espectáculo de breves cuentos que narran historias situadas en determinados momentos históricos de nuestro país: prehispánico, colonial, virreinal; revolución, independencia y época actual. Además, Factor Caravana presenta también su disco y mi libro de cuentos ilustrados Malparaíso con gráficos de Ameyali Magaña. Todo eso a lo largo de dos semanas —del cuatro al dieciocho de julio— que estaremos en Cuba mexicantando canciones rancheras y mexicontando nuestros relatos…

Ya renové mi pasaporte y estoy planeando retomar, al regresar de Cuba, todo lo que quedó inconcluso cuando me fui a Cuba hace siete años… (Ocho, en realidad). Por ejemplo, las terapias psicológicas con la doctora Elke Kort a quien comentaba (hace siete años —ocho, en realidad—) que mi administración para el viaje a Cuba me impediría pagarle las sesiones… Ella, con toda la generosidad que nunca le supe apreciar, me dijo que si las terapias representaban una incomodidad económica, las suspendiera temporalmente y, al volver de Cuba, las retomara… Siento que habíamos logrado avances —bueno, yo… o ella conmigo— en las terapias y, por alguna razón que no desconozco, regresando de Cuba postergué y postergué mi visita a la doctora… quizá hoy la vida me brinda la oportunidad de no faltar a la promesa de retomar la terapia ahora que vuelva de Cuba.

También arreglaré mi guitarra Yamaha de cuerdas de nylon, con la que grabé el disco Por todas partes con Libre albedrío en el 2000, cuyo estuche aún conserva los sellos de cubana de aviación. Con ella toqué en un concierto de Regué en el parque Almendares y acariciaba las noches de ron y malecón con mis amigos habaneros… esa guitarra, allá en Cuba, fue coautora de mi canción “Lejos de tu piel” incluida en el disco Un plug de Marmotazul y, ahora, la pobre está guardada desde hace años. Pero ya le prometí que, al volver, la repararé para volver, volver a las andadas otra vez.

Tales aconteceres y otros como el concierto de Gerardo Ziwl en el nuevo Jardín de San Agustín, mi asistencia extemporánea a un congreso de estudiantes de letras, mi visita a las últimas clases de Volpi en la Fac. de Filos. y la idílica odisea con la “Dulce niña” de la cual no hablaré… me han hecho padecer gustosamente la sensación de estar viajando en el tiempo y constatar con ello lo que nuestro Sábato decía respecto al tiempo subjetivo:

“el yo no está en el espacio sino que se despliega en el tiempo anímico que corre por sus venas y que no se mide en horas ni minutos sino en esperas angustiosas, en lapsos de felicidad o de dolor, en éxtasis”.


Por eso yo, como profe de español desde hace ya cuatro años quiero decir:



No existe el pasado simple
No existe el futuro perfecto
Por más que intentemos tiempos compuestos
Tan sólo el presente continuo tenemos.
































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sábado, 28 de mayo de 2011

amor que por ti siento







Entre las innumeras hormigas que,
sin notarnos,
pasan junto a nuestros pies;
y las innumeras estrellas
que
no saben que existimos,
está el amor que por ti siento
también finito
























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lunes, 16 de mayo de 2011

Gerardo Ziwl Talento, conciencia y poesía





No podía perderme el concierto que Gerardo Ziwl ofreció en “El breve espacio” el pasado sábado catorce de mayo. Sus canciones siempre serán garantía para las emociones que invariablemente brotan al estímulo de la poesía, la música y el humor de este admirable cantautor.

De la nostalgia de “Esperando al sol” a la melancolía de “Demasiado”, pasando por la ternura de “Ana” y la introspección de “La vida siempre está al revés”, Gerardo Ziwl nos lleva con maestría inigualable del nudo en la garganta a la más desternillada risa… Con seductor humor sarcástico y afinado, y la entonación de letras precisas nunca quedará defraudado el oído ávido de canciones inteligentes. Su trabajo es resultado de una labor conciente labrada con ahínco a lo largo de más de veinte años de trayectoria artística.



Gerardo es un compositor maduro, en toda la extensión de la palabra, enemigo de proyectos improvisados que a veces ni a proyectos llegan; él sabe, con Serrat, que las musas existen pero siempre es mejor que encuentren al artista trabajando. Su canción, más que ser de protesta es un canto de propuesta que siempre invita a la reflexión y al ejercicio del criterio. Filósofo y juglar que siempre ha sabido amarrar con las cuerdas de su guitarra y las de su voz, latido y pensamiento en un acorde de nuevo sol…



Tengo la fortuna de poderme llamar su amigo y ser, de él, sempiterno aprendiz no sólo en materia de composición sino también en el arte del vivir…
Llevamos más de diez años charlando y nunca, en cada encuentro, nos bastan las cervezas, el vino tinto, el whisky o el sotol para culminar la plática, siempre apasionada, sobre el mundo que es posible construir sobre este mundo de infierno y cielo en que habitamos; la importancia del autoconocimiento como punto de partida y la actitud del guerrero, indispensable, para ver la “realidad aparte” del universo… Ya espero con ansias el libro que Gerardo Ziwl prepara... una vertiente más de su polifacética y enigmática personalidad con la que, seguramente, nos soprenderá a todos y que será, sin duda, un deleite para las pupilas y el espíritu como lo han sido, para los oídos y el alma, sus discos; los cuales, por cierto, esperan a la llegada de un nuevo hermanito: La vida siempre está al revés es el título de su más reciente producción discográfica que, desde el horno, promete ser un gran disco, como lo han sido Esperando al sol, Ser las palabras y el volumen doble grabado en vivo. Quien lo dude puede preguntar a cualquiera de los asistentes al “Breve espacio” el pasado catorce de mayo.


Todos quedamos cautivados ante un Ziwl renovado que, aunque ya nos tiene acostumbrados a lo mejor de su repertorio, no dejó de sorprendernos con la grata intromisión de un personaje “Izquierdoso, ecologista y pacheco” que se echó dos rolitas dejándonos ver a un Ziwl histriónico que, junto al Ziwl poético tiene y tendrá siempre mucho, mucho, que ofrecer.


Ese es nuestro Gerardo Ziwl, trovador que es punto y aparte, quien con las tres notas: talento, conciencia y poesía punza el acorde del arte.



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lunes, 9 de mayo de 2011

Como de paseo en la alameda






Apenas voyme reponiendo de los festejos del Jhony fest 2011. No me queda claro si me excedí en la celebración de mi cumple trigésimo primero o si la edad que actualmente tengo y me tiene, me impide ya los desplantes de hacer fiestas tan prolongadas que el mismo Charlie Sheen se sorprendería. En fin, despedí mis treinta muy contento: trabajando y produciendo; y recibí mis treinta y uno del mismo modo, así que estoy feliz, lleno de ocupación y de proyectos que van caminando como de paseo en la alameda: sin prisa y sin pausa, disfrutando el recorrido.




La promoción del disco “Factor Caravana” sigue a —casi— todo lo que da; con presentaciones en Tepoztlan, Taxco y ciudad de México se va contando la historia, en concierto teatralizado, de Jhony Begood Rojas Jackson Travolta Tercero y Wondy. Las presentaciones más cercanas serán en el CEPE de Ciudad Universitaria el 20 de mayo a las 13:00 hrs., y el 25 en la Universidad Pedagógica Nacional a las 13:00 y 18:00 hrs. Posteriormente se va el disco a Cuba junto con la presentación del libro de cuentos ilustrados Malparaíso; esto debido a que mis amigos Osvaldo y Daniel, me invitan al festival de narración oral que se llevará a cabo del 7 al 13 de julio en la ciudad de la Habana. Allá estaré cantando, contando y encantándome con la isla que visité en el 2004. Seguramente llevaré también al personaje de Jhon Esparragou con el que narré la historia imaginaria de cómo fue que me hice Cuentacuentos al enamorarme de “Colombina”, sirena que no quiso salir del mar para vivir conmigo las historias que cuento… Este espectáculo lo presenté en el Museo del Chopo, en el C.C.U. y en Tlatelolco dentro de la programación de “Regaladores de palabras” durante abril y mayo con resultados muy, muy gratos.





Entre otras cosas, voy saliendo de una profunda depresión (de esas que suelo yo coleccionar) y que afortunadamente, como siempre, está sirviendo de combustible para la generación de textos que devendrán en canciones, poemas, guiones y relatos… La tristeza vase disolviendo y sólo queda la ya bien conocida melancolía, compañera fiel, que siempre me espera al emerger de los llantos y dolores de la obnubilación que, para no variar, vuele a ser producto del recurrente desamor… Ni hablar, así es esto de arriesgar por las ficciones de amar… Valió la pena. Siempre vale la pena porque el simple hecho de haber vivido intensamente hace que todo valga la pena: la alegría, la ilusión, la manifiesta capacidad de seguirse enamorando hacen que siempre valga la pena. Descubrí que todavía me quedan muchas lágrimas y que no despreciaré nunca la oportunidad de vivir quijotescamente a la menor provocación. Y no sólo en el terreno del amor, “dulcineizando” a las rústicas pastoras, sino también luchando concientemente contra molinos de adviento (ja) y, concientemente, “viendo el mundo como debería ser y no como es”, ignorando a Frestón cuando, con sus encantamientos, me quiere hacer pensar que “el mudo es sórdido y ajeno”; que la inmundicia y la corrosión están “coladas” en la fiesta. No es cierto, la vida es hermosa, a color o en blanco y negro, la vida es la película perfecta y, en el reparto acá estamos, y estaremos: provocando al futuro, conspirando a favor de la felicidad, cumpliendo, a voluntad, la leyenda personal.





Con una declaración y dos certezas cierro esta no-nota:



1) La vida es un juego y a mí me encanta jugar los diferentes roles y por eso los juego en serio, intensamente y a plenitud.



2) Nada, nunca es para tanto.



3) Todo es para bien.




¡Ya tengo mis boletos para el concierto de Joaquín Sabina!
Espero no volverlos a perder. Jajajajajajajajaj (Ver nota del 16 de abril de 2010)








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viernes, 18 de marzo de 2011

Jhony fest 2011





¡Hoy arranca el Jhony fest 2011!




Los rumores han sido confirmados: hace unos minutos recibí la notificación oficial por parte de mi amigui Anita (que me quiere mucho aunque me hace enojar) y ya es un hecho: el brindis de inauguración será hoy en el Tantra de Tepoztlan al rededor de las 21:00 hrs. Seguramente habrá un discurso inaugural por parte del maestro de maestros Gerardo Ziwl y daremos, así, inicio a los festejos por mi trigésimo primer aniversario.




Este fin de semana se llevará a cabo un retiro espiritual en la calle de Sauces, el primero del año organizado por casa Gurjieff al cual asistiré con fines de purificación: ayuno, meditación, construcción de temazcal y recepción de la primavera, cuya coordinación corre a cargo de mi querido amigurú Humberto, al cual agradezco las sistemáticas enseñanzas sobre el Cuarto Camino.




El próximo 25 de mayo la sede del Jhony fest será, igual que el año pasado, Taxco, Guerrero; donde presentaremos el disco Factor Caravana en un concierto teatralizado en el CEPE y, el día 26, en el Quiosco del Centro, con la Parroquia de Santa Prisca cobijando la función. Habrá fiesta esa noche y el domingo 27.




Aún no se define la sede para la fiesta brava los días 1, 2 y 3 de abril porque, aunque mi intención era celebrar en la "Buhardilla 21" (mi casa) en compañía de los que cupieran, he recibido invitaciones a pasar el día de mi cumple en diversos sitios que quizá por razones de traslado, no podrán ser la mejor opción. Pido disculpas a Zacatecas, Querétaro, Puebla, Tlahuac y San Francisco.




Si sobrevivo, después del 3, al siguiente fin de semana de abril, seguiré dando los informes de los sitios donde se estará celebrando de manera oficial el Jhony fest 2011, cuya clausura será el día 30 con la presentación formal del hombre que ya soy ante niño que siempre seré. Por el momento, parto rumbo a la inauguración en el Tantra.




Allá nos vemos.






martes, 1 de febrero de 2011

Factor caravana




Hace más de año y medio, Guadalupe Ocampo y un seguro ser-vividor iniciamos la aventura de conformar una compañía teatral donde los títeres y la música tuvieran un papel fundamental en nuestras producciones. Gracias a su experiencia como actriz, titiritera, directora y productora teatral fusionada con mis antecedentes (penosos mas no panales) en el ámbito de la música, el teatro y las letras, la generación de la compañía a ambos nos ha brindado placeres y satisfacciones espectaculares… porque el espectáculo es nuestro ámbito y, la presentación de cualquier show, nuestro objetivo.


Títeres, zancos, música, teatro… dicen nuestras tarjetas de presentación y no mienten, más bien afirman que el arte escénico es tan incluyente que todo cabe en un escenario… incluso sabiendo que “un espacio vacío es un escenario”.
Alrededor de diez montajes escénicos y la capacidad de adaptar el show a las necesidades del espectador, Factor Caravana es hoy por hoy una compañía dedicada al entretenimiento sano y reflexivo para todo tipo de público.

Ahora, un proyecto más se ha concretado: la grabación de un material discográfico que se ha brincado la barda de lo auditivo y se cuela en la estructura dramática para presentar un “Concierto teatralizado” donde actores cuentan la historia de Jhony Begood Rojas Jackson Travolta Tercero y Wondy; alternada con canciones que se cantan en vivo, incluidas todas en el disco, cuyo nombre es Factor Caravana, homónimo de la compañía, que será presentado el próximo 12 de febrero en Plaza Loreto a las 12:30 y a las 18:30 hrs. Por supuesto, habrá títeres, música, teatro y letras…

La entrada es libre. Todo el mundo está invitado.

Escucha canciones de Factor Caravana en el 660 de a.m.






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martes, 18 de enero de 2011

Yo no olvido al año viejo




Exactamente hoy hace un año regresaba de Cancún luego de haber vivido la aventura que tuve a bien llamar “Odisea alas y raices”.

Doña Julia, generosa como ella sola, patrocinó el viaje, todo incluido, que infinitamente gozamos mi abuelo y yo. Supe lo que era beber whisky todas las horas de todos los días durante una semana… comer a cuerpo de rey exquisitos manjares de cocina internacional y hacer uso del “ser-vicio a la habitación” para pedir platillos y “club monchis” a las cuatro de la mañana… Claro, además las niñas de mis ojos encontraron paradisiaco escenario contemplando a las sílfides que, de todos lados del mundo, llegaban a saludar a mi abuelo… Y es que él, a sus más de ochenta, sigue siendo todo un galán. Tuve que servir de interprete trilingue para traducir los acosos seductores de las ninfas y sirenas que se le acercaban…
Luego de atender a las señoritas (por pura cortesía, claro está) mi abuelo y yo nos regalábamos el precioso placer de la charla compartida… y es que su experiencia y humor sarcástico brindan a los capítulos de su vida un aderezo tan particular que da gusto escucharlos. Su opinión sobre cualquier tema nunca está fuera de lugar; posee una lucidez que, en ocasiones, le envidio y la sabiduría de los años para ofrecer el consejo preciso.
Pude hablar con él de mi vida, mis planes, proyectos e inquietudes; de nuestra familia que, aunque disfuncional, ha funcionado desde que tengo memoria; de nuestra benefactora (que es mi madre y su hija al mismo tiempo), de mi fallecida abuela y de un largo etcétera que continúa...
Una semana entera para platicar con mi abuelo, espléndido anciano que está más allá del bien y del mal, tenaz bebedor de mezcal y/o tequila en su modalidad “Charro negro”. Él me obsequió mi primera guitarra y me inició en los sutiles artes del amor al arte y la reflexión intelectual. Hoy le agradezco todo y cada vez que tengo oportunidad se lo hago saber. En gran medida lo que soy y lo que hago se lo debo.
No recuerdo haberle dicho que lo quiero. Supongo que lo sabe; y que sabe que sé que lo sabe, así somos los machos de este clan, sin embargo, no estaría mal decírselo pronto. Así: Emilio, te quiero. Y un chingo, abuelo. Un chingo te quiero.
En Cancún me dio una de las más grandes enseñanzas que, viniendo de un hombre como él, con más de ochenta veranos en su haber, habrá que seguir al pie de la letra:
“Nunca te quedes con las ganas”
Y nos compramos la cajita de habanos Cohiba… y me compré mi pipa playera con forma de camaleón… y abordé a la hermosa veinteañera de Pensilvania, y saqué a bailar a la francesa de dos pies izquierdos y, a la fecha, un año después, ante las incertidumbres del “ser o no ser” suena en mi memoria cual Obi-Wan Kenobi, la frase que me ha legado mi abuelo como filosofía de vida: “Nunca te quedes con las ganas”

El día que compartió conmigo esa epifánica revelación, llevábamos toda la tarde sumergidos en el jacuzzi disfrutando la atención de los meseros que impedían a nuestros vasos pasar más de diez minutos vacíos… llegaba la hora de ir a la cena-chou del hotel así que comenzamos a despedirnos de nuestras amigas cómplices de jacuzzi. Cuando noté que teníamos hora y media despidiéndonos, miré mis palmas arrugadas por la humedad continua y le dije a mi abuelo: “Vámonos, Emilio, que ya tengo manos de viejito” A lo que él, mirando sus palmas, contestó:
.— ¡Ay, wey, yo también! Vámonos ya.






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viernes, 31 de diciembre de 2010

2010, año de la risa




“Buen año este que se va y mejor será el año que vendrá”.

Tal ha sido mi proclama para cada fin de año desde hace ya varios años… y funciona, porque siempre funciona comenzar por agradecer lo que la vida nos ha dado. Lo que sea, porque “todo es para bien”. Y quizá no tenga derecho a decirlo porque a mí no se me ha muerto un hijo, ni me han violado, ni he sufrido nunca un despojo verdadero. Sin embargo, parece que una desgracia trascendida reconstituye al individuo brindándole fortalezas que antes no poseía… O, pa´cabar pronto: la vida es una chingadera que alguien nos ha regalado; que, antes de nacer no teníamos y que después de muertos, no tendremos más. Así que como nos vaya será, de antemano, un regalo… claro que siempre habrá regalos que no nos gusten pero dice Rodolfo que “Nadie nos prometió un jardín de flores, se trata del peligro de estar vivo” y Facundo dice que “la vida es bello peligro” y Osho, que “Vivir peligrosamente es, simplemente, vivir”


Así que tentando al peligro he procurado decir sí a la vida incluso aguantando la respiración y entrecerrando los ojos antes de arrojarme… Sí a vivir solo, ya sin room (jaque) mate y hacerme cargo de todo yo solo; sí a una moto que hoy por hoy es mi medio de transporte con todo y las dos caídas que llevo… Sí a andar en zancos, porque me ofrecían chamba de eso así que “a treparse”… Sí a las asignaturas que me ofrecieron aunque nunca las había impartido… Sí a realizar montajes (guión, títeres, producción) en dos semanas. Sí a la libertad, aunque haya familiares y exnovias no incluidos; sí a hacer lo que se me de el huevo, aunque haya incómodos: siempre y cuando no transgreda yo mismo mi coherencia personal (la ética, estética y praxis que me voy configurando a la medida)


En fin, el punto es que despido el año bien. Contento, feliz, con mi desmadre organizado y los proyectos caminando.
2010 vio nacer la consolidación de Factor Caravana, compañía de títeres y actores que en su primer año reporta 6 montajes escénicos: Don Quijotítere de la Mancha, estrenado en Cacalotenango, Guerrero; Bicentenarios, con funciones en el Museo Anahuacalli diego Rivera y foros al aire libre; Aquí te espero, obra de muertos estrenada en Plaza Loreto donde, por cierto, la pastorela Va a nacer el niño Dios una vez más, tuvo una temporada de 8 funciones durante diciembre.

Además, este año fue el nacimiento de Jonatram, clown vagabundo que surgió de mis exploraciones en el taller de la risa que impartió Mauro Mendoza, director de la Trouppe, compañía con la cual celebre los treinta años (míos y de la Trouppe) con una temporada de la obra Trupefolis en el teatro Hidalgo.
Con Jonatramp tuve la oportunidad de presentar un par de cuadros en algunos de los espectáculos del Escuadrón Jitomate Bola… No hablaré de mi participación como robachicos en la telenovela La Rosa de Guadalupe ni de las fiestas a las que asistí como payaso, titiritero y animador… como hoy 31 de diciembre, día en que despediré al año trepado en zancos, bailando, celebrando, riendo, siempre riendo. Porque en este año 2010 reaprendí a reír plenamente: De mí (otra vez), de ti, de ella, de aquellos, de todo porque todo vale la risa.



Adiós 2010, año de la risa.







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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Letras para no dormir






Tuve la placentera oportunidad de ser invitado, nuevamente, al programa “Letras para no dormir” en la estación “Radio Ciudadana” del 660 de a.m. Esta vez fui entrevistado en compañía de la hermosa Guadalupe Ocampo, con quien promuevo la pronta aparición del material discográfico Factor Caravana, disco que reúne los temas de nuestro concierto teatralizado.

El programa “Letras para no dormir” es conducido por la encantadora Sandra Vázquez, quien cada domingo obsequia su voz en punto de las 23:00 hrs. desde hace ya tres años. La tónica que Sandra maneja es en torno a las letras y toda vinculación que, con ellas, pueda hacerse. De manera ágil, dinámica y seductora, la voz de Sandra nos platica sobre literatura, teatro, música; además de promover los proyectos artísticos que suceden en ésta, nuestra ciudad de alma asfáltica.

Definitivamente, Sandra es una chava despierta y yo, que “procuro despertar, por lo menos una vez al día”, manifiesto mi rotunda admiración por esta gran mujer cuya noctámbula invitación dominical es a no dormir… Así que todos aquellos artistas inquietos que “no se quedan inmóviles al borde del camino” y, por tanto, no dejan dormir su creatividad y tienen algo que decir, encontrarán un buen asilo en el programa de mi amiga Sandra.

A las instalaciones del IMER llegamos Lupina y un ser vividor sin saber muy bien qué pasaría en la entrevista; veníamos de uno más de los ensayos de la compañía; apurados, cansados y con sendos rosarios de desvelos pendiendo de nuestras ojeras.
Recordé que a la estación había venido tres o cuatro veces… primero con "Libre albedrío", promoviendo el disco Por todas partes (del cual ya no existen copias en el mundo…); luego, con "Marmotazul", promoviendo Para no dejarte ir (de cuya presentación en el auditorio Lauro Aguirre de la UPN hizo el 660 un enlace telefónico); después, fui a platicar –por primera vez con Sandra- sobre mis poemarios y el libro de cuentos ilustrados Malparaíso; y, ahora, el pasado 5 de diciembre, fui a charlar sobre los proyectos actuales de "Factor Caravana": grabación del disco con Zeus Freire en Pasamanostudio; temporada de la pastorela Va a nacer el niño Dios una vez más en Plaza Loreto del 16 al 23 de diciembre; los 30 años de la Trouppe y el cierre de temporada de Trupefolis este domingo 12…

En un momento de la entrevista tuve la epifánica sensación, al hablar al aire de los proyectos, de estar cumpliendo el plan de vida que hace diez años diseñé, en el cual, contra pronóstico de éxito, fusionaba en mi perenne actividad, las letras, el teatro y la música… Gracias, en principio, a la firme convicción de estar despierto y, sobre todo, a los recordatorios oportunos de la gente que conmina a no dormir… por eso digo gracias a Sandra Vázquez: gracias por tus letras para no dormir.











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miércoles, 27 de octubre de 2010

Trigésimo





Esto de organizar la vida de un individuo en ocasiones se torna harto complicado porque un ser, para no dejar de “ser” requiere alimento, ropa, casa y ciertos cuidados que garanticen su permanencia en este impoluto mundo.
La vida del individuo que he decidido organizar es la mía propia. Como lo sabrán los enterados, hace poco más de un año y medio que, "harto ya de estar harto", decidí iniciar mi vida independiente. Me mudé a la Narvarte, primero en Vértiz, ahora (desde febrero de este 2010) en Obrero Mundial y hoy habito, ya perfectamente instalado, la Buhardilla 21: Mi casa, mi reino de minúsculas habitaciones, mi morada, mi hogar, recinto sacro personal

Mis libros, mis cosas, habitan este inmueble donde brindo con Tadeo (máscara de colorín que adquirí en Zacatecas) por los éxitos obtenidos y los fracasos conservados.
A mis treinta años soy “soy un hombre sincero”, libre y feliz (se aplican restricciones) con empleos redituables que se dividen entre el oficio, el placer y la profesión. Digamos que cuando quiero quedar bien con las “mamaes” de las cortejadas digo que soy profesor de español, teatro, recreación literaria y ciencias de la comunicación, con lo cual complazco (aparentemente –¿y de qué otro modo es posible?-) las espectativas suegriles. Sin embargo, cuando le agradezco a la vida con una ancha sonrisa me digo: soy teatrero, cantautor y escribiente.

"Soy artista", le digo a Tadeo, ese papel me tocó y confieso que me gusta. No excelente, no pésimo, el arte que realizo tiene la suerte de poder colarse en las esferas donde se ha inspirado. Los escenarios donde he podido presentarme no se desconciertan preguntándome ¿qué haces aquí? Y existe gente –por bendita fortuna- a la cual le gusta lo que hago. Congraciadamente, a mí también me gusta; así que "gusto del gusto que gusta mi gusto" y lo paso hoy, deliberadamente, "muy a gusto". Trabajo mucho, me divierto mucho y –gracias a Factor Caravana- produzco mucho.

Buen año este año que va a la mitad –para mí los años comienzan en abril, así que justamente llevo un semestre- en el cual se han dado guiones, montajes, producciones que consolidan el nacimiento de El hombre teatral que decreté en 2009.

Sigue faltando el título, caray; La licenciatura oficial se me ha escurrido de las manos por descuidos, negligencias, incurias y malas decisiones... tan minuciosamente colocado todo lo anterior que parece que hubiera hecho yo el plan de de no titularme a como diera lugar. Eso y que la vida me ha dado llamado constantemente y yo, que me dedico a vivr, no me doy tiempo para otras cosas.
Y han sido generosos conmigo los empleos y oficios que hasta el momento no han requerido el papelito que dicen que habla. Mis dotes de ventriloquia han bastado hasta el momento, lo cual es arma de dos refiles porque no existe, actualmente, incentivo o presión para concluir ese trámite pero “el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos…”
Fosil he sido desde siempre… no recuerdo si debía materias en el Kinder Garden o la primaria, pero sí debía materias en la secun , luego la prepa abierta no acababa de acabarla cuando en “safe” llegué a la carrera de letras… y ahora que soy egresado, nomás me falta el título… No culparé más a los ojetes asesores que me ayudadron a desmoronar mi buena intención de hacer mi tesis… ahora la culpa es sólo mía: no me he titulado porque mantengo postergado el compromiso de cerrar el ciclo con mi alma mater quizá por un apego edípico-académico-atávico-esotérico que no intento comprender ahora.


En fin, la noche avanza y yo he de terminar y mandar el flyer invitando a la función de Aquí te espero, obra de muetos para títeres y actores que Factor Caravana presenta en Plaza Loreto el próximo domingo 7 de Noviembre a las 12:30 y 17:00 hrs.

martes, 7 de septiembre de 2010

Del 11 de septiembre 2009

Esta nota la publiqué en septembre del año pasado


Como Germán Dehesa


Busqué, como de costumbre, la columna de Germán Dehesa en la sección “Ciudad” del periódico Reforma y me encontré con que “La Gaceta del ángel reaparecerá publicada el 21 de septiembre” Curiosa ausencia y curiosa notificación. Desde que consumo sus notas allá por los tiempos de mi “secun”, sólo recuerdo una vez en que Germán Dehesa avisaba la suspensión temporal de sus publicaciones debido a una operación cardiaca… Pero esta vez, sin decir “agua va” se ha interrumpido su colaboración diaria. Con tal suceso recordé que mi colaboración semanal, en éste mi blog, también se hallaba suspendida; supongo que mis dos lectores también se estarán preguntando el porqué; misterio que no les será revelado debido a la simple razón de que yo mismo desconozco causa alguna. Supongo que hay ocasiones en que la indisciplina gana, apoyada en las cargas de chamba y el rebote del virus “abandono de la ex” (mañana 12, se cumplen tres meses de que me mandaron al carajo; creo que celebraré en grande con el pretexto de que estoy tomando vuelo pa’ la noche del 15)
Pero continúo escribiendo sobre Germán Dehesa.
Pocos saben (entre esos pocos, él) que ha sido para mí una especie de padre intelectual (ni modo, qué le vamos a hacer). Desde que comencé a leerlo tuve claro mi gusto por la palabra y el humor. Fue por él que decidí estudiar Letras Hispánicas en la UNAM, cuando me enteré de qué es la carrera que él cursó. Esto y que Joaquín Sabina estudió Filología Hispánica, me hizo tener claro que mi camino académico sería el de las letras. Ambos demostraban a mi sed que la música y el teatro hacen excelente maridaje con la palabra.
Nunca he tenido el valor de confesarle la gran influencia que ha sido para mí. Ni siquiera durante el semestre que con él cursé la cátedra extraordinaria sobre Borges en la Fac (A Sabina sí se lo confesé en un festival de la palabra, pero esa es otra nota).
Fue, en gran medida, gracias a Germán Dehesa que me propuse escribir semanalmente en éste mi blog; por eso cada vez que lo descuido me regaño diciéndome: “’Mames, cá. El Dehesa escribe diario desde hace veinte años”
Y qué decir de la “Planta de Luz”, lugar que siempre fue un anhelo de mis caprichosas manifestaciones artísticas. Siempre quise presentarme ahí.
Harto más podría hablar de don Germán, cuyo nombre, en su honor, utilicé para un personaje en el cuento “Cuando podías” del libro Malparaíso… pero mejor pongo aquí un cuasisoneto que le hice y qué hasta la fecha no le he dado personalmente.
como germán dehesa
Quiero ser maestro como Germán.
Él, que regresó como fray Alonso;
no ser calvo, ni orejón; sí gracioso.
Tener maestros como Lope Blanch.
Que escuchen mis lúcidos comentarios,
tener un bar en dónde presentarme,
algún programa de tele con “ángel”,
publicar una columna en los diarios,
que me lleve el bolígrafo de viaje,
que sepan que ejercito la cabeza,
(de intelectual, que también da agasaje),
quiero esgrimir la lengua con destreza…
sin ser literal, hablo del lenguaje.
Quisiera ser como Germán Dehesa.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Janet Pankowski "Cuentos de siete leguas"



“Los cuentos son como las botas mágicas de Pulgarcito: siempre nos transportan a diversos lugares”. Es lo que me contesta Janet Pankowski cuando le pregunto por qué “cuentos de siete leguas”. Ella recuerda que cuando era pequeña le contaban el cuento de Pulgarcito quien con sus botas podía viajar siete leguas… además, la yegua de Pancho Villa también se llamaba siete leguas…

Y qué mejor que cabalgar montado en un cuento para viajar a donde uno quiera, sobre todo, si tenemos la suerte de ser transportados por Janet Pankowski, con esa manera tan sabrosa que ella tiene de narrar historias, agasajando a los sentidos al mezclar talento y belleza en el escenario ya que, además de ser muy guapa, dinámica en su narración y hacer participar al público, ella intercala melodiosos fragmentos de canciones que armonizan con los cuentos relatados. Janet Pankowski es, definitivamente, una narradora que cuenta, canta y encanta…

Para Janet, la narración oral es esa oportunidad de “un encuentro bien cercano con la gente”, ella se desplaza entre el público integrando a todos, siempre en la búsqueda de una cercanía. Janet ha puesto al servicio de la narración oral la interacción con otras artes: tiene un proyecto con niños violinistas donde alterna las piezas musicales con los cuentos. En otras ocasiones intercala la narración con la participación de un guitarrista, o bien, de una bailarina.
Versátil relatora, Janet Pankowski concibe la narración oral como un arte con grandes potencialidades en la labor social. Ella está dentro del programa HospitalArte de CONACULTA, donde los Cuentacuentos asisten a hospitales donde hay niños internos para contarles cuentos, ahí en sus camitas. “Una labor de oralidad preciosa”. También, con la gente de la Asociación Mexicana de Narración (AMENA) participa en el programa Alfabetiza 2010, cuya finalidad es ir a diversas comunidades a contar cuentos.

A lo largo de diez años, Janet ha ido armando un ya vasto repertorio donde muchos de los cuentos son de su autoría, como “Eva teje el arcoiris” donde cuenta, aderezada, la historia de su abuela. Tal cuento lo narró el 26 de junio en el C.C.U. para Regalaores de Palabras junto con “Un toro a cambio de u grano de maíz”; de tradición oral; “Pie ante pie”, de Marina Colassanti y “La playa del entresuelo”, (muy adaptado) de Alvaro de la Yglesia.

Actualmente, Janet está aterrizando un proyecto llamado “Los caminos de Oralia” donde hace una suerte de personificación de con cada cuento, al modo de Italo Calvino en Las ciudades invisibles.Muy pendientes estaremos de este proyecto y, donde vean a Janet, por favor, salúdenla de mi parte.
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jueves, 17 de junio de 2010

El soneto del día

A Marlene Corona y Rafa Limón



Intento hacer el "soneto del día"
fue mi propósito de esta mañana.
Se ha dicho que a la inspiración temprana
por lo menos una musa acudía.
Ya el anterior cuarteto me exigía
tratar con respeto a la pluma ufana
que fuera "el soneto de la semana"
la mayor intención de mi osadía.
Ser poeta es cosa harto complicada
porque pasa el tiempo y nomás no veo
el soneto, estructura consabida,
del mes, del año, del lustro, de cada
o por lo menos -!compasión Orfeo!-
un solo soneto en mi puta vida.
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miércoles, 2 de junio de 2010

Las crónicas del Regalante



El mes de mayo llenó de palabras al Centro Cultural Universitario, ya que los cuentacuentos del programa “Regaladores de palabras” volvieron a hacer de las suyas “dándole voz al cuento” los fines de semana, como ya es costumbre, desde hace dos años.
Es garantía de entretenimiento y calidad escuchar, a lo largo de una hora, historias, cuentos y leyendas que los diversos narradores orales ofrecen al público en general. Además, invariablemente, algún niño se lleva de regalo uno de los libros que la librería Julio Torri obsequia a quien responda la adivinanza del día.

A lo largo de este mes contamos con la presencia de Ángela Camacho y sus cuentos sinaloenses Al son de la tambora; Francisco Ibarlucea con Las revelaciones del fantasma amnésico y sus quimeras; Yosune Lorenzo ofreciendo De todo como en botica; Itzel Tapia, Patricia Proal, Mercedes Hernández, Lourdes Morán y Patricia Martos. Todos compartiendo con nosotros el placer de la palabra.
El 29 de mayo tuvimos el honor de contar con la presencia de Osvaldo Pérez y David Hernández, entrañables amigos que nos visitaron desde Cuba. Ellos brindaron una entrevista, en exclusiva, para Las crónicas del Regalante.

Osvaldo y David son cuentacuentos que llevan nueve años trabajando juntos; originalmente, con el nombre Abra Palabra pero, desde enero del 2008, se presentan como Teatro de la Palabra, proyecto del Ministerio de Cultura que pertenece al centro de teatro de la Habana.

P.- ¿Qué tal les ha parecido presentarse aquí en la UNAM?
R.- ¡Maravilloso! Estamos encantados; esta función ha sido el mejor broche para nuestra visita en México. Mañana domingo volamos de regreso a Cuba.
P.- ¿Cuánto tiempo estuvieron en México?
R.- Llegamos en marzo como invitados al festival “Habla Palabra”. A partir de ahí tuvimos muchas invitaciones. Estamos muy contentos. Nos estuvimos presentando en Tlaxcala, en los Mochis y en el D.F. Esta función aquí es la clausura de esta gira tan maravillosa.
P.- Su función fue muy dinámica. Lograron mantenernos atentos y participativos a todos los espectadores durante su espectáculo. ¿Cómo lo consiguen?
R.- Sí. Para nosotros es importantísima la forma de narrar… mediante la mezcla de elementos narrativos… En la Habana lo han llamado “Integración de las artes” sin embargo, lo que hacemos es narración oral que integra elementos: música, desplazamiento escénico… pequeños juegos. Incorporamos mucho de la técnica del clown.
P.- ¿Qué integran del clown?
R.- Sobre todo el desplazamiento escénico. No nos gusta ceñirnos a un espacio delimitado, nos metemos entre el público, involucramos mucho a los niños y también a sus papás… Nosotros actuamos en función de lo que el niño necesita… Es como un termómetro que vas analizando sobre la marcha para saber dónde entra el chiste, o una canción o qué cuento…
P.- ¿De modo que improvisan el desarrollo del espectáculo?
R.- Sí. Tenemos nuestro repertorio de cuentos y canciones. Elegimos sobre la marcha. Siempre es de acuerdo al público.
P.- Imagino que tienen “guiños escénicos” que el público no nota, para organizarse en cuanto al repertorio.
R.- Así es, Regalante. Con el tiempo nos hemos acostumbrado a saber, quizá con una palabra o una frase, qué es lo más conveniente en tal momento, una vez que se ha diagnosticado al público. Osvaldo lleva el hilo conductor, él lanza la primera frase, eso para mí es clave porque entonces sé si tomo la guitarra o si viene tal o cual cuento.
P.- Oye, David. ¿Cuál fue el repertorio que hoy surgió?
R.- Bueno, de los cuentos… el primero es “El cangrejito soñador” de Onelio Jorge Cardoso, uno de los cuentistas cubanos más representativos; también contamos el “Cuento verde” que es un texto que aparece en los libros de lectura de tercer año allá en Cuba. Contamos el cuento del “Pollito Fito”… que nosotros conocemos como “El pollito Pito” pero nos dijeron que en México, no dijéramos “pito”… porque se confunden de cuento. (Risas)
De las canciones solemos cantar algunas propias pero, sobre todo, de Kiki Corona, de José Martí y de Teresita Fernández que es algo así como el Cri Cri en Cuba.
P.- Pues muchas gracias, Osvaldo, David. Feliz viaje. ¿Tienen alguna página donde nuestros leectores puedan saber más de ustedes?
R.- Sí, claro. Gracias, también. La página es www.teatrodelapalabra.galeon.com

Consulta la programación de los “Regaladores de Palabras” en www.cultura.unam.mx


Por lo pronto, si te gustan los títeres, este sábado 5 de junio no te puedes perder “Las heroicas aventuras del diamante supremo” a cargo de Guadalupe Ocampo, bella titiritera que ya prometió una entrevista para esta sección.

Atentamente
El Regalante
¡Narraciooooooón Oraaaaaaaal!
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martes, 25 de mayo de 2010

El caracol

Llevo mi casa a donde voy
y trato de ser,
las más de las veces,
lo que soy.

Procuro despertar, por lo menos,
una vez al día
y soñar,
deliberadamente,
cada vez que el alma lo pida.

Decir que voy despacio
es un decir;
rápido aprendí que todo es relativo.
Me cuelo,
cuando puedo,
en la fiesta del vivir
y me retiro el habla
cuando,
insobornable,
me maldigo.

Concha de mar, eterno retorno, espiral…
me arrastro al hacer “camino al andar”…

Llevo mi casa a donde voy
y trato de ser,
las más de las veces,
lo que soy.







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miércoles, 28 de abril de 2010

Jhony fest 2010




El objetivo de celebrar mi trigésimo cumpleaños en una fiesta que durara un mes, rebasó las expectativas… La clausura oficial tuvo lugar el viernes 23 de abril dentro del marco de “La fiesta del libro y la rosa” donde presenté un concierto teatralizado con Lupina y nació, de manera oficial, el personaje de “El Regalante”, especie de juglar grecorromano posmoderno con el cual presentaré los sábados y los domingos, a la una de la tarde, a los cuentacuentos frente a la fuente del Centro Cultural Universitario de la UNAM.


Estar disfrazado (unitardo, toga y armadura) a lo largo de todo el día me hizo sentir como niño en su fiesta de cumple; fiesta temática donde, en lugar de Bob Esponja o Spiderman, estaban los libros, la palabra, el teatro… Definitivamente, la mejor clausura para mi fiestota que inició el 19 de marzo con una función en el Centro de Estudios Para Extranjeros en Taxco, lugar donde di un taller de teatro el 20 y el 21. Después, el 26 en el mismo lugar, una función de títeres y, el 27, un concierto en la plaza del centro de Taxco, bellísimo sitio que nos hospedó, a Lupina y a mí, los días que restaron de marzo. El primero de abril, fuimos a Cacalotenango, pueblo hermoso de Guerrero donde Bertín y Lulú nos agasajaron con su hospitalidad y deliciosos guisos en honor a mi cumple. No faltó el mole y los tamales de frijol acompañados, claro, con generosos hectolitros de cerveza.

El 3 de abril, día de mi nacimiento, nos llevaron a la cascada donde fue bautizado, simbólicamente, el hombre que, innegablemente, hoy soy. Hombre que amaneció con una santa cruda de tequila y chela que fue apapachada el día 4.


De regreso al D.F. el día 6 me regalé una estufa y un refri, adquiridos con mi sueldo de maestro de teatro en la Lumen Gentium. Ella se llama Calorina y él se llama Frigo. Con ellos mi casa es ya un hogar, dulce hogar con frío y calor: hielo y fuego a mi disposición. Muy a la orden de actuales tertulias en que las viandas ya son un poco más elaboradas (al menos, calientes, si lo precisan) y las bebidas, frías o con la dignidad de los hielos que a veces exigen.
La fiesta familiar tuvo lugar el domingo 11 en casa de mi abuelo, con las tías, los primos y mi sacrosanta mamuchis. El martes 13, luego de dos semanas de asueto, mis alumnos del Seminario no encontraron mejor pretexto que celebrarme para matar la clase obligándome, teniendo a mi regocijo como rehén, a ser cómplice de tal academicidio. Por la noche asistí al concierto del Sabina pese a haber perdido los boletos un mes antes… (ver nota del 16 de abril 2010)

El 17 comencé con Lupina la grabación del disco “Factor Caravana” en el Pasamanos Studio con mis queridos productores de siempre José Luís Ruiz y Zeus Freire. Se estima que el disco salga del horno en agosto y sea presentado en el foro Ana María Hernández de Coyoacán.

También hubo festejo (y cómo no iba a haber) los viernes 9, 16 y 23 en el Grela presentándome, como cada viernes y el remate fue —como un extra— el sábado 24 en el hotel Meliá de Reforma en una boda donde fui contratado para bailar disfrazado, ahora de Arlequín, con mis zancos rebotantes. De verdad creo que me divertí más que el novio.


Recuerdo que el slogan del primer Jhony fest que organicé en 2008 era “Porque estar vivo es suficiente motivo para celebrarse” (Ver nota del 19 de marzo y el 3 de abril, 2008) Hoy, a mis treinta, edad de las XXX, tengo la certeza de que la vida, en sí, es una fiesta a la que hay que colarse deliberadamente. Así que cierro esta no-nota parafraseando un apotegma que hace tiempo leí en algún lado:


“Si quieres encontrar poesía, amistad y felicidad a donde vayas, llévalas contigo”





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