miércoles, 28 de abril de 2010

Jhony fest 2010




El objetivo de celebrar mi trigésimo cumpleaños en una fiesta que durara un mes, rebasó las expectativas… La clausura oficial tuvo lugar el viernes 23 de abril dentro del marco de “La fiesta del libro y la rosa” donde presenté un concierto teatralizado con Lupina y nació, de manera oficial, el personaje de “El Regalante”, especie de juglar grecorromano posmoderno con el cual presentaré los sábados y los domingos, a la una de la tarde, a los cuentacuentos frente a la fuente del Centro Cultural Universitario de la UNAM.


Estar disfrazado (unitardo, toga y armadura) a lo largo de todo el día me hizo sentir como niño en su fiesta de cumple; fiesta temática donde, en lugar de Bob Esponja o Spiderman, estaban los libros, la palabra, el teatro… Definitivamente, la mejor clausura para mi fiestota que inició el 19 de marzo con una función en el Centro de Estudios Para Extranjeros en Taxco, lugar donde di un taller de teatro el 20 y el 21. Después, el 26 en el mismo lugar, una función de títeres y, el 27, un concierto en la plaza del centro de Taxco, bellísimo sitio que nos hospedó, a Lupina y a mí, los días que restaron de marzo. El primero de abril, fuimos a Cacalotenango, pueblo hermoso de Guerrero donde Bertín y Lulú nos agasajaron con su hospitalidad y deliciosos guisos en honor a mi cumple. No faltó el mole y los tamales de frijol acompañados, claro, con generosos hectolitros de cerveza.

El 3 de abril, día de mi nacimiento, nos llevaron a la cascada donde fue bautizado, simbólicamente, el hombre que, innegablemente, hoy soy. Hombre que amaneció con una santa cruda de tequila y chela que fue apapachada el día 4.


De regreso al D.F. el día 6 me regalé una estufa y un refri, adquiridos con mi sueldo de maestro de teatro en la Lumen Gentium. Ella se llama Calorina y él se llama Frigo. Con ellos mi casa es ya un hogar, dulce hogar con frío y calor: hielo y fuego a mi disposición. Muy a la orden de actuales tertulias en que las viandas ya son un poco más elaboradas (al menos, calientes, si lo precisan) y las bebidas, frías o con la dignidad de los hielos que a veces exigen.
La fiesta familiar tuvo lugar el domingo 11 en casa de mi abuelo, con las tías, los primos y mi sacrosanta mamuchis. El martes 13, luego de dos semanas de asueto, mis alumnos del Seminario no encontraron mejor pretexto que celebrarme para matar la clase obligándome, teniendo a mi regocijo como rehén, a ser cómplice de tal academicidio. Por la noche asistí al concierto del Sabina pese a haber perdido los boletos un mes antes… (ver nota del 16 de abril 2010)

El 17 comencé con Lupina la grabación del disco “Factor Caravana” en el Pasamanos Studio con mis queridos productores de siempre José Luís Ruiz y Zeus Freire. Se estima que el disco salga del horno en agosto y sea presentado en el foro Ana María Hernández de Coyoacán.

También hubo festejo (y cómo no iba a haber) los viernes 9, 16 y 23 en el Grela presentándome, como cada viernes y el remate fue —como un extra— el sábado 24 en el hotel Meliá de Reforma en una boda donde fui contratado para bailar disfrazado, ahora de Arlequín, con mis zancos rebotantes. De verdad creo que me divertí más que el novio.


Recuerdo que el slogan del primer Jhony fest que organicé en 2008 era “Porque estar vivo es suficiente motivo para celebrarse” (Ver nota del 19 de marzo y el 3 de abril, 2008) Hoy, a mis treinta, edad de las XXX, tengo la certeza de que la vida, en sí, es una fiesta a la que hay que colarse deliberadamente. Así que cierro esta no-nota parafraseando un apotegma que hace tiempo leí en algún lado:


“Si quieres encontrar poesía, amistad y felicidad a donde vayas, llévalas contigo”





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martes, 20 de abril de 2010

De hace 15

Encontré este texto que escribí cuando cumplí quince años. Lo "trepo" en éste, mi mal querido blog con un poco nostalgia y un mucho de ternura.



De ayer a los quince.

Jonathan Rojas (Espantapájaros)
Verano del ‘95.

Testigo fui de mil cambios de estaciones,
mil y algunas más.
Oyente atento de miles de canciones
y de todos los juegos del azar.

Presente estuve en el canto de la osa
y devoré la noche en que dispuesto estuve a amar,
cuando te di mi corazón como cualquier cosa
pero en el campo paradisiaco nunca pude estar.

Viví una vida siempre a mi manera,
o, mejor dicho, a miles de maneras.
Me sorbí la luna en noches enteras
y supe sobrevivir a la luz de las velas.

Pude conjugarme en miles de verbos
y debí hacerme escuchar aún sin poder.
supe estar consciente de mi corazón siempre ebrio
pero nunca pude - o quizá no quise - hacerme entender.

Valoré todo lo que merecía ser valorado
o quizá sólo lo que quise valorar.
Sostuve conforme un corazón amargado
y no pensé tres veces, cuando fue momento de saltar.

Conté siempre con una mujer de invierno,
aunque nunca falté al instante de fallar.
No contuve nunca un amor sin frenos,
aunque nunca supe si yo sabía amar.

Ya casi a todo el mundo le pedí prestado
pero casi todo el mundo, no tenía nada que prestar.
Siempre tiré todo con un llanto anticipado,
siempre sembré mis semillas sobre el mar.

Mi paso siempre fue firme
aunque siempre sobre arenas movedizas,
traté de no dar la espalda antes de irme
pero al dar la vuelta, todo se había hecho trizas.

Todos mis días fueron días de búsqueda,
búsqueda pasiva como la de ayer.
Procuré vivir mis momentos de ansiedad;
pero siempre despertaba cuando acababa de nacer.


Ya casi a todo el mundo le miré a la cara
y muchos de ellos, no me quisieron mirar.
No di mi mejilla para la otra bofetada,
siempre sembré mis semillas sobre el mar.

Ya casi todo un mundo que no me he podido levantar,
ya casi todo un mundo que la vida sigue igual,
ya casi todo un mundo que pretendo respirar,
ya casi “varios mundos” que una semilla dio fruto sobre el mar.





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viernes, 16 de abril de 2010

Vinagre y rosas; suerte de martes 13



¡¿Cómo pude perder los boletos para el concierto de Joaquín Sabina?!


De verdad hace falta ser tarugo. Los compré con más de un mes de antelación para que, por nada del mundo faltara yo al a la primera fecha en el Auditorio Nacional de la gira Vinagre y rosas. Yo, que acudo a las presentaciones del Sabina en D.F. desde 1996 cuando vino a presentar Esta boca es mía (Concierto del cual aún conservo mi playera conmemorativa. La taza fue estrellada en el depa de la única novia con la que he vivido…).

Busqué en todos los recovecos —al fin que sólo son tres— de la Buhardilla 21 (mi nueva mansión) con la sospecha de que los boletos se perdieron en la mudanza que hace más de un mes tuvo lugar. ¡Mal rayo me parta! Los boletos jamás aparecieron, de modo que es probable que dos de las 100 butacas vacías el 13 de abril fueran los números de los boletos que extravié.

Este concierto, a diez días de mi cumple, era uno de los mejores regalos; además de que formaba parte de las actividades programadas en el “Jhony fest 2010” No podía dejar de estar ahí con mis treinta años de los cuales la mitad han sido configurados teniendo como banda sonora la música de Sabina. Más aún; cuando empecé, a los catorce, a hacer canciones la influencia sabinera me la untaba deliberadamente. Mi primer concierto (29 de abril de 1996 en el auditorio Enrique Ruelas de la Prepa 2) fue alentado por las ganas de querer ser como él cuando fuera grande. Él brindaba letra y música a las experiencias que yo quería vivir, sus canciones me ayudaron a entender que muchas cosas jamás las iba a entender… Vaya, incluso la carrera que estudié, la elegí al enterarme de que Filología Hispánica (carrera que estudió Sabina), en la UNAM se llama Lengua y Literaturas Hispánicas (carrera que estudió German Dehesa, quién aún no contesta mis correos). Por Dehesa y Sabina yo estudié lo que estudié y no música o teatro o filosofía o psicología de manera formal.


Cuando conocí en persona a Joaquín Sabina en una emisión del Festival de la Palabra, antes de que autografiara mi su libro de sonetos Ciento volando le confesé: “Señor, seguramente esto se lo han dicho muchas veces pero… usted cambió mi vida… y no sé si agradecerle o reclamar… —a lo que él me contestó—: Reclama, hombre, reclama”


Faltar al concierto hubiera sido peor que imperdonable. Por tal, el mero día decidí reírme del hado malévolo y recomprar los boletos en un centro de esquilme Ticket master que me cobró, por comisión, lo que me costará el boleto en 1996… Acudimos, fieles al rito sabinero mi Vis, Juan René Palacios y un servidor como lo hiciéramos en el glorioso año del ’96.



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Agradezco violentamente a ExAmelie por la solicitud que me hace de retomar las publicaciones semanales en éste mi malquerido blog. Por niñas como las niñas de sus ojos es que hay tipos como yo.



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jueves, 25 de febrero de 2010

Pintores

Este poema (por llamarlo de algún modo) lo escribí en el otoño de 1994.
Fue publicado en el número 4 de la revista Entre Ruinas en el glorioso año de 1996.


Pintores
Jonathan Rojas ( Espantapájaros )
Otoño del 94.


“Adelante pintores”
pinten mi alma y den color a mi esperanza.
Usen el pincel más delgado para delinear mi rutina;
el más grueso y abundante
para cubrir y resaltar mi angustiante felicidad.

Chorreen el tintero
ante mi eufórica locura,
maticen mi sonrisa y den pigmento a mis carcajadas.

Utilicen tonos oscuros
para dar brillo a mi amargura,
y tomen los colores deslumbrantes
para opacar la tediosa monotonía.

Coloreen mi ansiedad con colores agresivos,
mi curiosidad con colores crispeantes,
mi soledad, mi llanto, mis lágrimas;
que sean de color de rosa
y sean matizados con colores pastel.

Que mis dolores
sean pintados cada cual en su momento;
mi sufrimiento,
con un color fuerte y eterno que aun se escurre.

Que mis ojos sean del color de mi alma,
que mis párpados no cierren ante lo inevitable,
que mis lágrimas lubriquen mis pensamientos.

Que este mismo tono cubra mis pies,
y que por estos pasen miles de capas más,
cada una de diferente color.

Dejen los colores débiles para mi indecisión
y pongan los más fuertes para mi búsqueda
o para mi vida que es igual, o lo mismo.

¡ Pintores no terminen su obra de arte!
Que aun pasarán más pintores
y dejaran algún detalle.



Pintores no culminen,
pero todavía no se vayan,
por si comienza a chorrear
después de pintado algún pigmento.

Y si algún día se van,
si ya no pueden estar
sigan pintando, no lo dejen de hacer,
sigan creando...
¡Adelante pintores!








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martes, 8 de diciembre de 2009

Lilith, la mujer previa

Existió una mujer antes que Eva. No sé si mejor, no sé si más bella; no sé si en todo menor con respecto a Eva pero sí, en definitiva, previa.

Pocos lo saben y casi nadie lo comenta. Algunos lo olvidaron como lo olvidó Dios, como lo olvidó Adán, como lo olvidó, diariamente, Eva.

Ignoro por qué fue expulsada del paraíso antes que nadie y, después, expulsada de los libros sagrados y los mitos fundacionales. Dicen que no era sumisa y ella fue quien decidió marcharse; dicen que fornicaba erguida, posada sobre la horizontalidad de Adán; que era pelirroja y, legitimamente, soberbia ya que, como Adán, también la hicieron de arcilla. Dicen que su nombre era Lilith.

Tal nombre debería llevar la fragancia de incertidumbre en las parejas que, por atávica herencia, no recuerdan (quizá más él que ella) el hecho de que hubo una mujer previa.



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martes, 1 de diciembre de 2009

¡Arriba los novios!





La vigésima segunda edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) dice que la palabra “novio” viene del latín —de forma hipotética— novius > novus > nuevo, y despliega alrededor de ocho acepciones de las cuales sólo observo tres:
1. m. y f. Persona que acaba de casarse. // 2. Persona que mantiene relaciones amorosas con fines matrimoniales. // 3. Persona que mantiene una relación amorosa con otra sin intención de casarse y sin convivir con ella…
Las demás acepciones nos serían muy útiles para una confusión mayor. Sin embargo, la confusión que estas tres brinda me entretiene de momento.
Vamos a ver. Cuando le digo a una bucólica sílfide que sus encantos me hacen perder el seso y no hay más razón para querer estar con ella que la sinrazón de esto que, por ella, siento… y que al notar que yo no le resulto del todo indiferente y que nuestros hábitos de consumo pueden dar cobijo a una idílica relación de pareja… —sin contar que se ríe de mis malos chistes, acepta mis invitaciones al cine y al café y no manifiesta repulsión alguna al incipiente contacto físico— Motivaciones todas que pueden llevarlo a uno a proferir la ambigua, difusa, confusa y cortocircuitante frase: (voz gangosa) ¿Quieres ser mi novia?

Si la dama gusta de las comedias musicales y su alma decimonónica vive el anhelo anacrónico del desteñido príncipe azul, dirá: “Déjame pensarlo” y esa tarde convocará, vía telefónica o internetal, al cortejo de amigas que expondrá, en urgente reunión de gabinete, los pros y los contras de licenciar al cándido enamorado que ha dejado, deliberadamente en claro, su manifiesta condición de estar hecho un pendejo gracias a los primores de la Galatea en cuestión a quien, en el tablero de la relación, ahora toca mover pieza.

Una variante es que el furor del momento lleve a nuestra heroína al inmediato “!Sí!” coronando el feliz inicio con el “beso inaugural” —aunque anteriormente haya habido ya besos, arrimones y fornicio, ese es el “beso inaugural” con el que se da el banderazo de salida y la música de orchesta en un crechendo cachondo va inundando la imagen que muestra, en “Dolly back”, a la pareja que ha triunfado en las vicisitudes del amor… (Oscuro final. Créditos)


Si la dama no es tan cursi, sino más bien corresponde al tipo “Chica-alivianada-progre-fashion-cool-buenaonda” dirá al gentilhombre:
“Ponle el nombre que quieras. También me lates y estaría chido estar juntos”
Pero si la dama tiene conciencia etimológica y, además, conciencia de que el incauto no tiene conciencia etimológica… vaya, ni siquiera conciencia; ya quedamos que está hecho un pendejo, entonces la dama, que conoce las ocho acepciones que la vigésima segunda edición del DRAE brinda al vocablo “novia”, pide “time back” al don Juan y seis minutos de su valiosísima (por escasa) atención:

—A ver Godofredo. Yo sé que tus intenciones son buenas. Quizá lascivas, concupiscentes y perversas, pero buenas. A mí también me gustas y no vería con desagrado al hecho de entendernos de manera lúdica y gozosa en el ámbito físico, emotivo e intelectual… ¡Focus, focus! Deja de mirarme los pechos. Esto que te digo es importante… Sin ánimo de sonar pedante, contengo un momento la pasión que podremos desbocar después al desemperifollarnos los forrongos y te pregunto, por aquello de evitar posteriores confusiones dolorosas: ¿Qué quieres decir cuando me pides que sea tu novia? En atención a las dos primeras acepciones del DRAE ¿Me invitas a conducir nuestros actos conjuntos hacia una culminación matrimonial? ¿O acaso estás pensando, Godofredo, en la tercera acepción del DRAE: Persona que mantiene una relación amorosa con otra sin intención de casarse y sin convivir con ella?...

¿Habremos de entender “convivir con ella” como una especie de concubinato?

Habremos de sacudir los términos, sacarlos al sol, golpearlos fuertemente pa’ quitarles el polvo y ver si, realmente, es el término que buscamos; saber qué decimos cuando decimos. Porque quizá “novio” no es la palabra que pretendemos significar… o tal vez sí y, entonces, habremos de dejarlo claro para que las doncellas que pretendemos no nos confundan, por ninguna razón, “novio” con “novillo”



Continuará…

viernes, 30 de octubre de 2009

De la ausencia y de ti





Pienso cambiar el subtítulo de éste mi blog. Es una burla que verse “algo nuevo cada semana” cuando la realidad se manifiesta incompatible.
Y soy el primero en mortificarme con la ausencia de notas cada vez más presente… ya que tal, me genera un problema casi metafísico porque el hecho de que una ausencia esté cada vez más presente, provoca en mí la eclosión de un corto circuito neuronal que, ante la contradicción antitética “ausencia presente”, obnubilado, sólo me digo enmímismado: “Qué fuerte, carnal. Qué fuerte”…
Sin embargo, conforme más voy masticando la frase, descubro que no es ninguna expresión metafórica que haga uso de cierta figura retórica; hay ausencias cuya presencia es contundente. Cada quien tendrá alguna ausencia que lo acompañe diariamente. Yo tengo varias, al igual que varios de mis variados amigos… De hecho, muchos cuates y yo, tenemos ausencias que son parientes: El título universitario, la exnovia, la figura paterna, aquella novela… por nombrar algunas. Estos amigos y yo sabemos —y lo sabemos bien— que hay ausencias que nunca se van, y que, en gran medida, nos configuran. Si una ausencia en particular, de repente, un día se ausentara, bastaría cobrar conciencia de la ausencia para tenerla presente, de modo que más vale aprender a vivir con las ausencias que jamás nos abandonan. Lo necesario sería poder identificarlas, porque hay otras ausencias que sí se irán y será incómodo extrañarlas debido a que uno les haya tomado cariño.

¿Será ese el camino de un destino ineludible, Tadeo? ¿Que uno, en la vida, conforme va avanzando, se va llenando de ausencias? Más ausencias, más ausencias hasta que un día tantas ausencias lo envuelven a uno y terminamos por convertirnos también en ausencia.

Salud, entonces, por las ausencias que vendrán mientras —qué bueno— sigan llegando.




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Aprovecho la no ausencia de esta nota para invitar al concierto teatralizado de día de muertos que daré con Guadalupe Ocampo en la Megaofrenda de C.U. el 1 de noviembre a las 6 p.m.



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miércoles, 16 de septiembre de 2009

El mejor regalo. Segunda llamada, cuentacuentos

Lo tengo decidido: este 2009 será declarado como el año del hombre teatral debido a que es justo cuando me he definido en los menesteres del arte escénico con el cual coqueteo desde que tengo diez años, al haber entrado al taller de teatro infantil coordinado por Pedro Pelayo Toledano antes de ingresar a "Calmecac", compañía teatral que él mismo dirigía, donde estuve hasta los quince años… Luego de eso, a los dieciocho, escribo El mejor regalo para regalárselo, como función teatral, a mi sobrina Mitzi Areli en su tercer cumpleaños…

(Aquí es la parte de la narración donde los tonos se tornan color sepia) Corría el año de 1999 cuando comencé la compañía teatral “Cuarta pared”, después “Ultima Escena” donde El mejor regalo tuvo funciones y funciones y funciones… Nos enrolamos en el programa “Juglares y jugares por todos os lugares” gracias al cual, cada fin de semana teníamos función en los sitios más diversos, algunos intrincados y otros de cuya existencia real aún desconfío… Jardines de niños, explanadas delegacionales, comunidades rurales, congregaciones de Boy scouts, parques, fiestas privadas, cumpleaños, festivales, etcétera, durante dos años con El mejor regalo en “La última escena”… Incluso, hicimos una adaptación para presentarlo cual pastorela en el centro de Tlalpan y en San Juan Teotihuacan…

Después vinieron Te vi sin que me vieras, Ni pa’ Dios, ni pa’l Diablo y otros montajes más pero esa, es otra nota... El mejor regalo fue siempre un montaje generoso con la compañía; su sencillez permitía acoplar inmediatamente al siempre recién incorporado reparto; los personajes se dejaban fusionar y la estructura de la obra siempre permitió divertirnos con las ocurrencias espontáneas de cualquier tipo de improvisación…

Algún Día del niño, presenté El mejor regalo como lectura en atril con parroquianos del bar “La Gaya Scienzia”; luego yo solo, como Cuentacuentos, lo he presentado con canciones en vivo en escuelas y otros lados.

El guión sigue formando parte del repertorio de la compañía “Teatrarte” de la UPN bajo la dirección de Benjamín Almaraz ( http://www.youtube.com/watch?v=1NauBC2EunE ) y otras compañías como “Teatro de Cristal” también lo presentaron algunas veces.

El año pasado, Marco Pacheco, egresado del CUT, hizo una adaptación titulada De alas, hadas y regalos que, siguen presentando Mirella Gonzáles y Adrián Carreón. ( http://www.youtube.com/watch?v=fIgSJ5NT8tU )

Y es, justamente, El mejor regalo el cuento que narraré este sábado 19 de septiembre en el Centro cultural Universitario del la UNAM dentro del programa “Regaladores de palabras” a la 1 de la tarde. Lo haré con la ayuda de unos “invitados de trapo”, actores de la compañía de títeres “Titeremarometeando”. Será una especie de homenaje para conmemorar que hace diez años se fundó la compañía teatral “La última escena” con ese montaje…

Los títeres están entrenando, la guitarra está afinada, todos seguimos ensayando y estamos ya listos para dar “Segunda llamada… ¡segunda!”


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Entre otras cosas, extiendo cordial invitación al concierto teatralizado que daré con Guadalupe Ocampo el domingo 20 de septiembre en la explanada del Zócalo a las 11:30 como parte de las actividades del festival por los derechos humanos que organiza la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal. Ahí nos miramos.



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viernes, 11 de septiembre de 2009

Como Germán Dehesa y primera llamada, Cuentacuentos







Busqué, como de costumbre, la columna de Germán Dehesa en la sección “Ciudad” del periódico Reforma y me encontré con que “La Gaceta del ángel reaparecerá publicada el 21 de septiembre” Curiosa ausencia y curiosa notificación.
Desde que consumo sus notas allá por los tiempos de mi “secun”, sólo recuerdo una vez en que Germán Dehesa avisaba la suspensión temporal de sus publicaciones debido a una operación cardiaca… Pero esta vez, sin decir “agua va” se ha interrumpido su colaboración diaria.

Con tal suceso recordé que mi colaboración semanal, en éste mi blog, también se hallaba suspendida; supongo que mis dos lectores también se estarán preguntando el porqué; misterio que no les será revelado debido a la simple razón de que yo mismo desconozco causa alguna. Supongo que hay ocasiones en que la indisciplina gana, apoyada en las cargas de chamba y el rebote del virus “abandono de la ex” (mañana 12, se cumplen tres meses de que me mandaron al carajo; creo que celebraré en grande con el pretexto de que estoy tomando vuelo pa’ la noche del 15)
Pero continúo escribiendo sobre Germán Dehesa.
Pocos saben (entre esos pocos, él) que ha sido para mí una especie de padre intelectual (ni modo, qué le vamos a hacer). Desde que comencé a leerlo tuve claro mi gusto por la palabra y el humor. Fue por él que decidí estudiar Letras Hispánicas en la UNAM, cuando me enteré de qué es la carrera que él cursó. Esto y que Joaquín Sabina estudió Filología Hispánica, me hizo tener claro que mi camino académico sería el de las letras. Ambos demostraban a mi sed que la música y el teatro hacen excelente maridaje con la palabra.
Nunca he tenido el valor de confesarle la gran influencia que ha sido para mí. Ni siquiera durante el semestre que con él cursé la cátedra extraordinaria sobre Borges en la Fac (A Sabina sí se lo confesé en un festival de la palabra, pero esa es otra nota).
Fue, en gran medida, gracias a Germán Dehesa que me propuse escribir semanalmente en éste mi blog; por eso cada vez que lo descuido me regaño diciéndome: “’Mames, cá. El Dehesa escribe diario desde hace veinte años”
Y qué decir de la “Planta de Luz”, lugar que siempre fue un anhelo de mis caprichosas manifestaciones artísticas. Siempre quise presentarme ahí.
Harto más podría hablar de don Germán, cuyo nombre, en su honor, utilicé para un personaje en el cuento “Cuando podías” del libro Malparaíso… pero mejor pongo aquí un cuasisoneto que le hice y qué hasta la fecha no le he dado personalmente.


como germán dehesa

Quiero ser maestro como Germán.
Él, que regresó como fray Alonso;
no ser calvo, ni orejón; sí gracioso.
Tener maestros como Lope Blanch.

Que escuchen mis lúcidos comentarios,
tener un bar en dónde presentarme,
algún programa de tele con “ángel”,
publicar una columna en los diarios ,

que me lleve el bolígrafo de viaje,
que sepan que ejercito la cabeza,
(de intelectual, que también da agasaje),

quiero esgrimir la lengua con destreza…
sin ser literal, hablo del lenguaje.
Quisiera ser como Germán Dehesa.





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Entre otras cosas, quiero felicitar, violentamente, de todo hígado, de todo pulmón y de toda alma a mi hermanito, Jesús Francisco Conde, por haber obtenido la beca de la Fundación para las Letras Mexicanas. En hora más que buena, cabrón. Tú sabes por qué lo digo.



Aprovecho, también para dar la primera llamada, primera, al espectáculo de Cuentacuentos que daré dentro del programa “Regaladores de palabras” en el Centro Cultural Universitario el próximo 19 de septiembre a las 12:30 hrs. Ahí nos vemos.


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martes, 11 de agosto de 2009

Escuadrón del saber






Dentro del plan de acción para la auto configuración del Banco de Semillas Filosóficas sigue en pie el proyecto del “Escuadrón del saber” (El nombre es ñoño, pero no encuentro uno mejor). Se trata de un grupo donde cada integrante tenga especialización en alguna disciplina del saber: Filosofía, psicología, sociología, teatro, historia, comunicaciones…
En el entendido de que estudiar una carrera demanda, entre otras cosas, tiempo; y un ávido de conocimiento no tiene la vida suficiente para estudiar todo lo que le atraiga, la propuesta es que cada integrante prepare una síntesis, lo más abreviada posible, de la disciplina que ha estudiado y la comparta en un número establecido de sesiones con los demás integrantes que, a su vez, harán lo mismo de tal manera que todos los asistentes obtengan nociones generales de diversas ramas del saber en las charlas expuestas, las cuales, en el mejor de los casos, habrán de ser abiertas al público en general que podrá asistir a la sesión de su interés. El grupo acordará la programación que será anunciada y promovida para llevarse acabo el día, la hora y en el lugar establecidos.


Sobran cafecitos en esta ciudad para que los grupos se reúnan una vez por semana. En el caso de “Producciones Marmotazul” (Ver primera nota de 2007) hemos tomado el café Grela (Caleta 554, col. Narvarte) donde los martes de 17 a 19 hrs. llevo a cabo el taller de creación literaria y, en diversos días, algunas reuniones para abordar temas sobre el Banco de Semillas Filosóficas y otras actividades. También “El 6” (Vértiz 593) presta sus instalaciones para el entrenamiento actoral del grupo de Commedia dell’arte, los sábados y domingos de 10 a 13 hrs. Del mismo modo, el foro Francisco Sosa 298(Coyoacán)abre sus puertas a las manifestaciones artísticas que deseen presentarse. “Producciones Marmotazul” tiene actividad en dicho foro una vez al mes.


La disposición, el trabajo consciente, la dedicación, el ingenio y la organización pueden erradicar las frases pusilánimes y ya trilladas: “Es que no hay espacios”, “Es que no hay apoyos” “Es que no hay, es que no dan…” La invitación a ser prosumidores es el inicio. Lograrlo es la meta. Ya hablaré, en algún momento, de los mecanismos eficientes para consecución de ingresos económicos que permitan, una vez llenado el buche, aspirar al objetivo de llenar el alma. Para lo cual, considero fundamental no descuidar el compromiso asumido de la constante invención de sí mismo (ver nota anterior)




Entre otras cosas, el concierto teatralizado en El Tinto (Medellín 298 esq. Tepic. Col. Roma) fue todo un éxito. Guadalupe Ocampo y un servidor, contamos y cantamos la historia de Jhony Be good Rojas Jackson Travolta III y Wondy (ver nota del 22 de julio 2009) a un público entusiasta que participo amablemente en la dinámica. El concierto fue abierto por Koko, vocalista de Los impermeables quien, con dulce voz cautivó a los presentes, entre los cuales se encontraba Jesús Francisco Conde (Vodeler, Marmotazul, http://condeluna.blogspot.com); Rafael Limón, impulsor de la superación personal mediante el “Método Limón”; y Edgar Escobedo Quijano quien celebra la publicación de su nuevo libro Descuartizadores y, en un futuro muy cercano brindará una cortés entrevista en este blog.




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viernes, 31 de julio de 2009

Constante invención de sí mismo



En realidad es un tema que podría llevar (y llevará) varias emisiones. Lo expondré, de manera aislada, en notas independientes esperanzado en que el lector de “éste mi blog” recuerde que todo viene del proyecto “Banco de semillas filosóficas” (ver notas del 26 y 29 de junio).


La primera propuesta, lanzada a quemarropa, es “La constante invención de sí mismo”. Si uno, permanentemente, se encuentra reinventándose, de manera consecuente entrará en el juego sugerido de la actitud filosófica, por una simple razón: es necesario, para esa constante invención de sí, preguntarse ¿quién o qué quiero ser? Cuya respuesta nos llevaría, necesariamente, a ubicar qué hace falta para conseguirlo y para tal ubicación, es preciso saber qué se tiene y qué se “es”.

Partamos de ahí. La constante invención de sí mismo exige la protopregunta: "¿Quién soy?". No soy mi nombre porque muchos se llaman igual y no son “yo”… ahorrémonos el juego mental de descartar las posibles respuestas del “¿Quién soy?” y de una vez terminemos (más bien, comencemos) diciendo: “Soy un ser compuesto por una mente, un cuerpo y un alma” (pensemos que una entidad sin alguno de estos elementos no podría preguntarse “¿Quién soy?”)

A partir de ahí podemos comenzar una exploración, apropiación, nutrición y ejercicio de esas tres esferas. ¿Cómo alimento, ejercito, expando y exploro mi mente, mi cuerpo y mi alma? Recordemos que, del mismo modo en que hay comida chatarra para el cuerpo la hay para la mente y el alma, aunque sean más fáciles de percibir, a primera vista, las incurias del cuerpo. Del mismo modo en que la esfera corporal se ejercita con actividades físicas específicas, ejercicios para la esfera mental son la lectura, la reflexión consciente y el estudio y aprendizaje de cualquier disciplina o idioma.

Ejercicios anímicos son la comunión con lo artístico, lo religioso y lo afectivo. En cuanto a la alimentación de las esferas no corporales, también hay afectos chatarra, religiosidad chatarra y arte chatarra.
El odio, el rencor, la envidia, los celos, la soberbia, al igual que la comida chatarra (aunque muchas veces sabrosa), en dosis extremas enferman al alma. Y las manifestaciones artísticas chatarra, tendencialmente dirigidas al comercio y consumo, aunque en algunos casos disfrutables, rara vez coadyuvan al nutrimento del alma… lo mismo pasa con la religiosidad chatarra que es como las sopas instantáneas y las frituras: son comida que no es comida… o, dicho de otro modo, es comida que no nutre. Esta podría ser cualquier religión fanatizada, donde la comunión espiritual, por incongruente, no sea auténtica.

Etimológicamente, “religión” es una re-ligación ¿Con qué? Con el universo. El humano es un ser que precisa religarse a sí mismo con el universo, consigo mismo, con su entorno. No puedo concebir la falta de armonía en una religación auténtica. Si se da el caso, no se está religando, no se está siendo religioso. Entendamos, en este caso, “armonía” como una integridad congruente entre lo que se dice, lo que se piensa y lo que se hace.

Hay quienes para religar se incorporan a una “Religión” establecida, lo cual es muy respetable siempre y cuando haya congruencia en los preceptos y actitudes (ésto rara vez de da). Hay otros que deciden la empresa de inventarse una propia religión, asunto que es, de igual modo, respetable. El resultado de tal empresa suele ser bello: la consagración a una labor con una actitud en una disciplina elegida voluntaria y concientemente. Tal proeza no tiene un pero que objetar.




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miércoles, 22 de julio de 2009

Whit a litle help from my friends







Carlos Salvador, colega y amigo, me escribió al Hi5 para preguntar que cuándo publicaré la tercera parte de “Banco de semillas orgánicas y la filosofía no sirve para nada” (Ver notas del 26 y 29 de mayo de 2009). Se lo agradezco infinitamente. Resulta estimulante saber que alguien espera mis textos… como, también, me lo ha hecho saber, en repetidas ocasiones, Marco Saucedo, compañero de letras y cebada, quien se entera cada semana del espectáculo de mis tribulaciones al visitar “éste mi blog” (Ver nota del 2 de abril, 2009). Por su puesto, mi hermano Jesús Francisco Conde, también se encuentra incluido en mi agradecimiento. Él que hace poco (refiriéndose a junio) me dijo: “No has trepado nada al blog”. Y yo que pensé que ya no me leía.
También Mélany, quien me dio palabras de aliento y ahora siento que la quiero más… y a Elena y a Yolanda Contreras que, sin conocernos, ya nos hemos acercado vibrando al unísono.
De verdad, a todos, gracias. Ayudan a confirmar que la vida sigue y seguirá. Con ajustes en el reparto, actualizaciones emergentes del guión y una certeza: “sigue siendo de a mentis más de la mitad de la soledad” Con renovado ímpetu vuelven a hacer ruidito los dedos sobre el teclado para cumplir el deber de “trepar” una nota por semana. La siguiente será, en definitiva, la tercera y última parte que, oportunamente, solicita Salvador, donde declaro el manifiesto del Banco de semillas filosóficas y los planes de acción que propongo.
Entre otras cosas (aunque mucho tiene que ver) el cóctel escénico presentado en el foro de Francisco Sosa 298 el pasado 4 de julio fue todo un éxito. La mezcla de teatro, música, máscara y títeres fue un acierto constatado en la función que dimos en la UAM Xochimilco. Se va a poner mejor cuando se integren cuadros de clown y de comedia del arte. En notas futuras ahondaré al respecto, de momento, sólo anuncio las siguientes fechas programadas:
“El 8 del 8 a las 8 en el Tinto”, es decir: Ocho de agosto a las 20:00 hrs. En Tinto Café (Medellín 298 esquina con Tepic) me presento con Guadalupe Ocampo en un concierto teatralizado que cuenta y canta la historia de Jhony Begood Rojas Jakson, músico destruido por las adicciones, y su amorosa relación (la más pura en su vida) con Wondy, bella prostituta con atuendo de Jessica Rabbit.
El 29 de agosto a las 20:00 hrs. el teatrito de Francisco Sosa 298 volverá a ser cede del Electroacustichou, cóctel escénico que incluirá en su menú, fragmentos de lo más destacado en los montajes de Producciones Marmotazul (ver primera nota de noviembre 2007)
¡El chou… must go on!



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lunes, 13 de julio de 2009

!Verde!


¡Siete por siento!


Es el porcentaje que obtuvo el partido verde en las elecciones del pasado 5 de julio, lo cual me resulta, por demás, escandalizante. Como si se hubiera olvidado el video del soborno del que fue partícipe Jorge Emilio Gonzáles, mejor conocido como “El Niño Verde”, donde, claramente, se le escucha y se le ve preguntando “Y para mí cuánto”. O como si (peor aún) las insostenibles propuestas lanzadas fueran tomadas en serio por un sector de la población. Digo, no es que suene mal eso de que “el gobierno te pague las medicinas” o “inglés y computación para todos”, o que cada niño tendrá una laptop… me resulta muy interesante que el 7% de los votantes las considerara viables. ¿O… (no quiero ni pensarlo) quizá tal resultado se deba al éxito de los carteles y spots publicitarios que apelaban persuasivamente a la emotividad, de manera poco elegante, sobre un tema muy delicado para ser tratado como slogan. Nisiquiera ahondaré al respecto, simplemente comparto la risa que me encontré en el “Cocobook de Leo” de donde tomo lo siguiente:

Pero donde si me dio mucha risa, fue cuando entre a la página del partido verde y encontré su misión:
“El Partido Verde Ecologista de México es una organización de ciudadanos ecologistas, comprometidos con el respeto por todas las manifestaciones de la vida, la protección del medio ambiente y la contención del deterioro ecológico; y cuya acción política se orienta a la promoción de un desarrollo sustentable que permita a los seres humanos vivir en una sociedad justa, libre y en armonía con la naturaleza”




Y Raúl Araiza junto con Mayte Perrioni ofreciendo sus servicios al comercial que muchos tuvimos que chutarnos antes de la peli en el cine… No estoy en contra de ganarse una lana por promover y anunciar lo que sea. Yo mismo he incurrido en diversos tipos de prostitución (musical y literaria, hasta el momento), lo cuestionable es que los espectadores se dejen influir por la imagen de manera tan irracional…

¡Me surge una idea! Investigaré cuánto me cobraría Mayte Perrioni por salir a cuadro afirmando que soy excelente en la cama; que estoy lleno de virtudes y que no se explica cómo fue que mi novia me terminó, siendo yo el partidazo que todas desearían. Puede ser una buena inversión. Y otra lana destinada a Ana Layevska para que confiese, en otro comercial, que yo fui quien le ocasionó la infección vaginal… Desvarío. Estoy diciendo incoherencias: No podría pagar los spots. Quizá la muerte de Michael me trastornó más de lo que pensaba, aunque una parte de mí sabe que el rey del pop está bien, vivo y contento en una isla llena de niñitos transgénicos sólo para él; junto con Elvis, Pedrito Infante y Adolfo Hitler.




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jueves, 9 de julio de 2009

solamente

Difícil cosa esto de administrar la soledad. No cabe en ningún cajón, no se está quieta en ningún espacio de la casa, no se sabe quedar callada, no deja de estar chingando. Y cuando, harto de ella, me pongo el saco y salgo a respirar, se me cuelga de los hombros y con sus talones me va picando las costillas. La llevo al cine, la dejo platicando con otras soledades para ver si se queda por allá mas siempre regresa con nuevos planes y viejas nostalgias.
Le pico los ojos con mi pluma, la emborracho o la drogo para ver si, en un pasón, se va… Pero siempre se repone la pinche soledad. Además son insufribles las resacas de mi soledad: vomita recuerdos, ella, entera, huele mal; se pone sumamente impertinente. He tenido que sacarla, a madrazos, de mi casa diciéndole que no vuelva, que aquí nadie la quiere. Arranco el coche, la atropello, le vuelvo a pasar por encima y huyo a toda prisa, sin voltear. Busco amigos, busco ruido, encuentro labios y brazos paliativos. Tengo, incluso, un buen día, con proyectos y con logros de esos que siempre ayudan a sentirse mejor… Pero al volver de madrugada ya se encuentra entre las sábanas, recostada, mi soledad. Me pregunta: “¿Qué tal tu día? Te estaba esperando. ¿Quieres cenar, te tomas algo o prefieres que prendamos un gallo?” Para dormir me cuenta historias de todo lo que podría estar haciendo mi novia… Ex… novia.
Siempre me deja en la boca el mal sabor de su aliento y, en las manos, siempre la certeza de una ausencia, hoy por hoy, contundente. Es tan demandante mi soledad, toda la atención la quiere para ella sola… nunca me deja concentrar en nada.
Y la gente, los amigos, los proyectos, el movimiento, el ruido, la gentileza de unos labios que acudieron en mi auxilio… no dejan que me sienta solo. Porque no lo estoy.
Tan es así que a la grata presencia de todo ello se le suma una certeza más: estoy terriblemente acompañado, todo el tiempo, de mi soledad.
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lunes, 29 de junio de 2009

Ella se cambia de cuarto




Ella se está cambiando al cuarto de su casa cuya ventana da al exterior; de modo que sería más fácil llevarle la serenata que no le llevé durante los casi tres años en que fuimos novios.

Ella me ha escrito por correo electrónico para preguntarme si tengo un libro suyo que no encuentra. De paso, me informa de que, en el movimiento las cosas que mudarán de habitación, encontró una nota que yo le escribí. Mas no dice qué hará con todas las notas que le escribí, ni qué lugar ocuparán en su nuevo cuarto mis cartas, mis regalos y mis fotos… nuestras fotos… de ella. Fotografías donde aparecemos juntos enmarcados por el amor que nos profesábamos como lo hacen todas las parejas de novios que se toman fotos juntos quizá para constatar que se ven bien juntos o que no importa verse bien si prevalece el “juntos” o, tal vez, para tener testimonio gráfico de la relación y recordar, cada vez que sea necesario, quién es el receptáculo de nuestro amor…

¿Qué lugar del nuevo cuarto ocuparán nuestras fotos? Dudo mucho que en el nuevo cuarto tenga lugar la estampa de la relación extemporánea de una pareja de novios que no son tal desde hace poco más de dos semanas.
Ella se cambia de cuarto; yo he tenido que cambiar de rumbos, de planes, de piel y de futuro… Claro que no se lo digo en la respuesta a su mail. Como tampoco digo que la extraño a mares, que he pasado los lluviosos días tristes sin ella. Despistando a la soledad con el ruido, las compañías, los proyectos y el consumo de diversas sustancias que adormecen todo menos su recuerdo…

Que me cuesta trabajo sonreír de a de veras; que en mi piel bullen en las ganas de su piel… que la casa está repleta te ella y de nada sirve salir a la calle porque toda ella está en mí y, a donde vaya va su fantasma…
Nada de eso le dije en la respuesta a su mail. Me limité a ser cortés, felicitarla por su mudanza e informarle de que no tengo su libro.
Olvidé pedirle, en posdata, que revise bien debajo de su cama, o detrás del armario, o en algún cajón y, si encuentra mi víscera cardiaca, por favor me la devuelva.





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viernes, 29 de mayo de 2009

Banco de semillas orgánicas y La filosofía no sirve para nada




Segunda parte


La idea que Adriana (La chica linda que conocí –ver nota anterior-) me contagió cuando platiqué con ella seis minutos es la construcción arquitectónica de un banco se semillas filosóficas; idea que pretendo contagiar a todo aquel que se deje.
Me explico:
En la cátedra extraordinaria “Literatura y poder” que tomo los jueves, el profesor Volpi ha hablado en múltiples ocasiones sobre la teoría de los “memes” que Dawkins desarrolla en El gen egoísta. A grandes rasgos trata que las ideas (memes) son como los genes o como un virus, a nivel evolutivo -homenajeando a Darwin en su bicentenario-; lo que buscan es reproducirse y permanecer. Las ideas más aptas sobreviven, las menos aptas perecen.
De modo que la idea de expulsar a la filosofía de los planes de estudio será inepta (no apta) si no evoluciona; y, apta, si tal aberración logra contagiar a un gran número de mentes.
La idea de erigir un banco de semillas filosóficas consiste en el experimento de contagiar el “meme” de que el estudio de la filosofía es fundamental en la formación del ser. Y, así como Adriana (la chica linda que conocí) tiene la intención de preservar semillas que garanticen la presencia de frutos orgánicos en el futuro, el proyecto del banco de semillas filosóficas buscará garantizar la presencia de filósofos, no transgénicos, que hereden y contagien, no la postura acartonada del pseudofilósofo neosofista pusilánime dizquexistencialista, sino la actitud filosófica que parte del asombro y va dirigida, mediante la contemplación estética, hacia el conocimiento del mundo y del ser.
Lo dicho requiere de una mayor explicación y profundización pertinente. Cada término y cada afirmación habrá de desarrollarse, como el concepto de “estética”, referente a la sensibilidad, o el de “ser”, integrado por la esfera física, espiritual y mental con sus particulares complicaciones terminológicas… asuntos todos que pretenden ser abordados en el proyecto del banco de semillas filosóficas.
Por supuesto que la idea no es innovadora; la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, por ejemplo, en su colegio de filosofía se encarga de preservar los memes filosóficos y en Puebla, por hablar de un grupo no institucional, existe el "Observatorio Filosófico", conformado por académicos y entes diversos que se reúnen para filosofar en torno a la filosofía.
Erigir la arquitectura de un banco de semillas filosóficas es tomar partido en una actitud consciente; asumir el compromiso de ser un propagador de memes para que en el futuro a cualquiera le parezca una necedad querer evitar la enseñanza de las humanidades… De por sí la alienación ha convertido a varios en filisteos: seres sin necesidades espirituales, más cercanos al chango -homenajeando a Darwin en su bicentenario- en sus conductas de inmediatez, apropiación consumo y destrucción; superficiales, estultos y huecos.
Hacer algo al respecto no garantiza que cambiemos el rumbo ya que la filosofía no sirve para nada (ver nota anterior), pero entrarle con todo al proyecto del banco de semillas filosóficas será, os lo aseguro, harto entretenido.


Continuará…
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martes, 26 de mayo de 2009

Banco de semillas orgánicas y La filosofía no sirve para nada







Adriana es el nombre de la chica linda que “conocí” el viernes que fui a entregar los documentos para la convocatoria de jóvenes creadores del FONCA… su proyecto era un modelo arquitectónico que consistía en un banco de semillas orgánicas ya que gran cantidad de los frutos que consumimos son obtenidos mediante cultivos transgénicos y, por tanto, no heredan semilla. De modo que es necesario prever el asunto y planear la construcción de diversos bancos que garanticen la preservación de semillas orgánicas… No me atreví a invitarle un café para seguir platicando. Cuando salía a la calle de Donceles, no la vi por ningún lado. Hablamos sólo seis minutos y eso bastó para quedar profundamente enamorado de ella durante los siguientes seis minutos… tiempo en que llegué a la fachada de las oficinas de la SEP donde un grupo de estudiantes de filosofía se manifestaba por la no abolición de la materia en el plan de estudios de preparatoria.



¿O sea que la cosa va en serio? ¿A algún subnormal se le ha ocurrido pensar que la asignatura de filosofía sobra en los planes de estudio? ¿Verdaderamente se está considerando eliminar la enseñanza filosófica de la etapa adolescente en la formación académica de un estudiante? (Etapa adolescente del conocimiento mismo. Aunque el estudiante contara con más de cuarenta años, considero que la educación preparatoria es una especie de “adolescencia epistemológica”).
Pensé que era broma. Simpática, además. Preguntarse para qué sirve la filosofía es un ejercicio filosófico en sí mismo, cuyas múltiples respuestas han erigido un gran porcentaje de la historia de esta disciplina. De tal manera que la “metabroma” podría continuarse con una respuesta incendiaria y provocadora: “La filosofía no sirve para nada” y, después de una serie de ejercicios mentales, con citas de eruditos y reflexiones epistémicas, llegar a la conclusión de que la filosofía no “sirve” porque no es servil; no tiene un uso utilitario de consumo como la mayoría de los artículos empleados en esta sociedad globalizada.
Se entiende para qué sirve el papel higiénico; se entiende que el transporte público sirve de mucho (eficientemente o no); se entiende, también, para qué sirve, si funciona, un refrigerador, una estufa o un horno de microondas… pero preguntarse para qué sirve cualquier disciplina que concierna al intelecto y a la sensibilidad —entiéndase Artes y Humanidades— no puede ser más que una broma o estulticia.
Cuestionarse preocupadamente por la utilidad y lo servil es, para José Ortega y Gasset, una de las principales características del “hombre masa” cuya definición brinda en su ensayo La rebelión de las masas:

el hombre previamente vaciado de su propia historia, sin entrañas de pasado [...] no siente que existe en el planeta para hacer algo determinado e incanjeable, es incapaz de entender que hay misiones particulares y especiales mensajes. Por esta razón es hostil al liberalismo, con una hostilidad que se parece a la del sordo hacia la palabra. [...] Se comprende que aspire a prescindir de ella [la libertad] quien no tiene auténtico quehacer.

Por eso quienes no han consagrado sus percepciones a la apreciación estética siempre entran en conflicto cuando se les pregunta para qué asisten a alguna manifestación artística; o para qué estudian literatura, teatro o filosofía.
Quien me lo ha preguntado inspira en mí ser una gran ternura. Si tengo tiempo, disposición e interés, platicamos largamente (a veces por años) si no, simplemente contesto que preguntarse eso sería como cuestionarse para qué comer si, inexorablemente, habremos de acudir al baño… Y cuando el interlocutor pretende lucir su ingenio manifestando la sinapsis que brota en su coco y argumenta que, en el caso de la alimentación, los nutrientes que el organismo recibe y administra para conseguir energía bien vale la pena el trámite de visitar el consabido water, yo confirmo: ¡Ándale, eso mismo pasa con las artes y las humanidades. Los nutrientes que ellas brindan son del tipo espiritual y se van directo a la energía vital del alma. Así como es debido alimentar al cuerpo (preferentemente de manera sana; ejercitarlo, si se puede) igualito habrá que darle de comer al alma pues si no, se enferma, languidece y, en ocasiones, se nos muere.
He visto personas cuyo cuerpo es un ambulante féretro de su alma. Gente sin espíritu; consumidores de cosas sin espíritu, incapaces de trascender o profundizar más allá de lo epidérmico… Sólo alguien así puede prescindir de la actitud filosófica, vivir tranquilo y, además, querer erradicarla del plan de estudios de bachillerato.


¡Pero si la materia de filosofía debería estar incluida en los planes de estudio desde el kinder garden! Es más, filosofía prenatal debería de haber. ¿Saben por qué? Por que la filosofía no sirve para nada. En todo caso, somos los humanos quienes servimos a la filosofía. Tratando de responder las preguntas universales que jamás contestaremos hemos logrado mantener la actividad filosófica, inherente al ser y de mayor efervescencia en el niño —filósofo por excelencia— que parte del asombro para conocer al mundo y conocerse y cuestionar su relación con él… Luego el niño, con soberbia pubertad, deja de preguntarse y es ahí donde urgen las clases de filosofía para intentar regresar al ser a la actitud contemplativa…




Continuará…












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martes, 19 de mayo de 2009

Murió en domingo




“Falleció mientras dormía en su domicilio, en profunda paz. De a poquito dejó de respirar” Informó su secretario Ariel Silva, poco antes de que los médicos firmaran el certificado de defunción. [Reforma]


Tuve a mis alumnos escuchando poemas de Mario Benedetti la clase entera. Los poemas bebidos hasta tarde por pupilas nostálgicas que conocieron (y después reconocieron) el poder de las palabras con los versos del uruguayo. Quien me ayudó con táctica y estrategia a seducir los tímpanos que mi mocedad logró humedecer; quien me instruyó en el arte de ordenar las soledades; quien enseñó a mi alma a conjugar el verbo “nostalgia”...

yo nostalgio
tú nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie


Mario Benedetti fue para mí, como para muchos, el iniciador de una manera viva de ver la vida. Ofreciendo sencilla, clara y generosa, su poesía siempre al alcance de la mano, sin la pretensión erudita, simplemente ahí, como el aire en descampado.

Las cosas como son y las palabras bien acomodadas, es la enseñanza que he tratado de aprenderle. Sobre todo en su narrativa que me parece muy sabrosa. A veces agridulce como ciertas verdades, a veces amarga como el chocolate amargo. Los cuentos me ponen vulnerable y algunas novelas de verdad me dejan mal herido. Por ejemplo, Primavera con una esquina rota sigue conmoviéndome, y La tregua me raspa una certeza que se acerca cada vez más…


Conocí la literatura de Benedetti perdiéndola: una antología que mi prima Amanda Rojas (en el primer lustro de los noventa) me prestó de la biblioteca de su papá para que montáramos “Te quiero”, olímpicamente la perdí en uno de los salones de biología de la prepa 2… Cuando volví a buscarlo no estaba ya el ejemplar, así que busqué el título en las librerías del centro. La antología que compré no era la misma que extravié así que mi prima no la quiso y yo aún la conservo. No dejé de buscar el libro que perdí por descuido y en esa búsqueda me encontré con una serie de títulos que fui adquiriendo y que también conservo.


Tengo, también de Benedetti, un libro que me prestó Yao, el día que fuimos en grupo a ver “El hombre de la mancha” y que jamás le devolví. Me gustaría volver a verla para decirle que a menudo la recuerdo aunque fue novia de Memo y no mía (quizá por eso). Su libro, junto con cierto anhelo, también lo conservo.
Geografías es de Consuelo que quería que la dirigiera en una escenificación del cuento “Como Greenwich”. Nunca lo hicimos y hace años que no veo a Consuelo, pero el recuerdo de aquellos buenos tiempos, igual que su libro, también lo conservo.


Eso y tantas cosas más, como el recuerdo de Benedetti mismo declamando en alemán en el filme El lado oscuro del corazón y los poemas que Nacha Guevara y Serrat hicieran canción, son los motivos por los que, a modo de homenaje, tuve a mis alumnos escuchando poemas de Mario Benedetti la clase entera.

No podía morir en otro día que no fuera domingo.

Descansa en paz (tú más que nadie) Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia.


Memorándum

Uno llegar e incorporarse al día
dos respirar para subir la cuesta
tres no jugarse en una sola apuesta
cuatro escapar de la melancolía
cinco aprender la nueva geografía
seis no quedarse nunca sin la siesta
siete el futuro no será una fiesta
y ocho no amilanarse todavía
nueve vaya a saber quién es el fuerte
diez no dejar que la paciencia ceda
once cuidarse de la buena suerte
doce guardar la última moneda
trece no tutearse con la muerte
catorce disfrutar mientras se pueda

Mario Benedetti


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martes, 28 de abril de 2009

Ensayo sobre la influenza.



A Davo y a mí se nos ha ocurrido una idea estupenda: Hacer “teatro under” en la casa. Es decir, montar una serie de sketches y pequeñas obras que podremos ofrecer a un público selecto que será convidado a las exhibiciones semanalmente. El espacio lo permite y los entusiasmos compartidos pueden hacer que este proyecto sí se logre…
La idea es hacer un menú de opciones que el público podrá elegir para armar un espectáculo titulado “Teatro a la carta”. Los platillos irán desde un cuadro escénico, pasando por una interpretación musical, hasta una improvisación o una obra corta. El público elige los títulos del menú que, con el tiempo, se irán ampliando.

Uno de los primeros montajes que ya estamos realizando es “Ensayo sobre la influenza” cuyo argumento es el siguiente: Un par de individuos deciden permanecer encerrados en su departamento temiendo ser contagiados por una repentina pandemia que asola a la ciudad: la gente se convierte, de manera misteriosa, en marrano. Para distraerse se cuentan relatos y se revelan secretos. La historia se complica cuando descubren que uno de los dos ha contraído el virus y quedará, irremediablemente, convertido en cerdo.

La idea es un plagio del Decameron de Boccaccio cuya relectura me fue inspirada por los sucesos actuales en la ciudad. En este clásico prerrenacentista una peste en Florencia obliga a siete damas nobles y tres jovencitos a guarecerse en una casa de campo donde pasan catorce alegres jornadas entre diversiones, placeres y la narración de cuentos.
Pensamos estrenar cuando pase el estado de alerta y las disposiciones gubernamentales permitan a la gente congregarse, de lo contrario es probable que nadie quiera venir a ver nuestra propuesta. De momento seguimos ensayando, escribiendo y leyendo. Por cierto que las recomendaciones hechas por Dehesa en su columna del “Reforma” son harto acertadas: Diario del año de la peste de Daniel Defoe, Decamerón (ob. cit.) y La peste de Albet Camus. Yo agrego Ensayo sobre la ceguera de José Saramago; pero si prefieren buscar la peli, por ahí rentense también V de Venganza, Rec y, por su puesto, Soy leyenda.
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sábado, 18 de abril de 2009

Los fabulosos Fabulosos Cadillacs en el Palacio de las Rebotes




Envejecidos, mas no por eso menos fabulosos, los Cadillacs ofrecieron el pasado 14 de abril un concierto dentro del marco de las actividades artísticas del Jhony fest 2009.
Tuve a bien asistir debido a la generosidad del destino que hizo a la doctora Collado cambiar sus planes de ir con el potencial galán que, a final, no calificó. De modo que la doctora Susy Collado me dio, como espléndido regalo de cumple, su boleto y el boleto que correspondía al potencial galán que al final no calificó lo cedió al comandante Collado con quien acudí al Palacio de los Deportes a saltar y corear las consabidas rolas de los Fabulosos…

¡Pinche sonido de mierda! Solo hay una forma de calificar la sonorización del recinto: De la chingada. Retumbar y rebotar el sonido es la característica particular del “Palacio de los Rebotes” ¿Cómo es posible que se gaste tanto en la producción de concierto de rock condenado, de antemano, a sonar mal debido a la estructura ideal para una pésima acústica que tiene el lugar.
Dice el comandante Collado que el pasado concierto de noviembre 2008 en el Foro Sol, sonaron mejor. No lo dudo ni un poco. Uno, como es fan, ubica las rolas porque las sabe, condición previa que, de no existir eliminaría toda comprensión auditiva. Me dieron ganas de haber asistido drogado para poder culpar a la alteración de mis sentidos… pero ni borracho me pusieron las dos chelas que, dentro del recinto, ingerí.
Sin embargo, la embriaguez que sí experimenté (y que, por cierto, me ayudó a sobrellevar la mala situación sonora) fue la de nostalgia. Al igual que varios de mis contemporáneos he sido marcado con alguna (o algunas) canciones de los Cadillacs. No sé por qué contuve las lágrimas cuando Vicentico, después de la introducción que hizo con harmónica, empezó:
Basta,
basta de llamarme así
…”
Afortunadamente, no tenía crédito en el celular porque, de lo contrario, hubiera provocado a las fuerzas del destino marcándole a la exnovia innombrable para que escuchara:

Vamos mi cariño que todo está bien
Esta noche cambiaré, te juro que cambiaré
Hace diez años que escuché y gusté profundamente de “Calaveras y Diablitos” convirtiendo en himno aquello de

No quiero vivir sin antes haber amado
pero tampoco quiero morir de amor

La banda sonora del capítulo de mi vida hace diez años, cuando recién terminaba la secundaria luego de la desgarradora ruptura con la dama con quien viví durante un año, el tiempo en el que todo lo dejaba por la música, el teatro o cualquier cosa porque lo que tenía merecía ser dejado por cualquier cosa… esa época tendría como música de fondo:
Yo a vos no te creo nada, ¿cómo vas vos a creer en mí?
Universos de tierra y agua me alejan de vos


Y ahí estaba compartiendo con miles de almas, miles de historias, miles de vidas… el milagro de que a uno le cuenten su pasado con trompetas a ritmo de rock latino.
¡Por eso me encabrona la pésima acústica del Palacio de las Rebotes! Pero como a Vicentico no parecía importarle, yo tampoco hice mayor aspaviento… Ahora estoy herido. Me dio un zarpazo la nostalgia. Estoy feliz pero herido. Planeando hacer las paces con el pasado, el mío. Mientras voy silvando “Vasos vacíos” con la certeza de que mi vida, las elecciones tomadas, los logros y fracasos son todo “Esto” que

parece… verdad para mí…
verdad para mí.
Sólo para mí
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